Young Fresh Fellows @ Escenario Santander 13/06/2013

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Es genial ver en directo  a cualquier banda que se divierta de lo lindo sobre el escenario, y si esa diversión es contagiosa, es doblemente bueno; si además el grupo al que vas a ver son los Young Fresh Fellows, la alegría acaba por triplicarse. Sin duda.

Es cierto que en esta ocasión la cantidad de público no rebasó ni siquiera mínimos: dividieron el escenario Santander en dos con una larga cortina (y menos mal, porque las cuarenta personas allí congregadas hubiesen quedado visualmente ridículas en el local completo) con buen gusto en la decoración, y con un público que se entregó a la música como quiso.

Abrieron la noche Reformers, una banda de amiguetes en la que se encuentran dos componentes de Los Chicos y uno de Soul Gestapo, con el que dieron rienda suelta a su amor por los sonidos que admiran. Cayeron muchas versiones, entre otras la adecuada Can´t Hardly Wait, de Replacements, los coetáneos de los Fellows. En seguida dejaron paso a los cuatro de Seattle, que vinieron dispuestos a hacérnoslo pasar casi tan bien como ellos, con temas de toda su extensa discografía. Algunos esenciales de su anteúltimo disco (Lamp Industries  y Suck Machine Crater) y más bien pocos de su actual Tiempo De Lujo, con especial mención para el tema dedicado a su divertido batería Tad Hutchinson, que fue Tad´s Pad, con una parte del I Can´t Explain  de The Who que añadieron al principio. Y es que uno de los síntomas de la irreverencia de este grupo reside en que hacen lo que les viene en gana en todo momento, empezando a tocar canciones que ni siquiera acaban (también cayó La Grange  de Zz Top) y descojonándose con bromas internas que (sorpresa!) no dejan de ningún modo fríos a los que asistimos a alguno de sus shows.

A destacar la participación de los componentes de Reformers durante el show de los Fellows; primero jaleándoles y animando así a público y banda (el setlist también ayudó con trallazos como I Don´t Let The Little Things Get Me Down, Rock n Roll Pest Control o How Much About Last Night Do You Remember?) y después colaborando con ellos en un par de temas finales. Todos pedimos el necesario bis y fueron subiendo la intensidad pasito a pasito con la genial My Friend Ringo, y se despidieron hasta la próxima con aquella joya garagera de los Sonics llamada Strychnine, con los dos grupos sobre el escenario y mucha guasa con el líder Scott Mccaughey llevando una silla de sombrero. Me reitero en lo dicho, todos necesitamos el humor que ofrece esta banda, y muy probablemente también sus luminosas melodías.

Texto: Jon  Bilbao Fotos: Marta Bravo

En: Crónicas

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