Two Gallants @ Sala Azkena 1/12/12

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El dúo más revoltoso del panorama alternativo actual pasó el sábado por la bilbaína sala azkena, y digo revoltoso porque de los grupos surgidos en esta última década ellos son de los que más remueven el interior de un servidor, con sus sentidas melodías y sus entendibles narraciones. Los dos amigotes, que son colegas desde los doce años, montaron su tinglado una vez hubieron terminado Steaming Satellites, que fue la banda encargada de abrir la noche, a los cuales nos perdimos, pero de los que había muy buenas referencias.

A Two Gallants se les notó algo fríos en cuanto a actitud, sobre todo a Adam Stephens (vocalista, guitarrista y armonicista), que prácticamente estuvo mudo por el micro, a no ser que fuera para cantar o para hacer ciertas correcciones de sonido a los técnicos de turno, por lo que tuvo que ser su compinche Tyson Vogel (batería y voces) el que se explayara algo más en cuanto a sus canciones o su actual gira y “lo contentos que estaban de estar en la ciudad”. Abrieron el esperado nuevo fuego (casi tres meses de la publicación de su última referencia) con Winter´s Youth,  seguida de la intro a dos voces de My Love Won´t Wait, esa canción que en seguida pasa a la rabia electrificada que tanto nos hace vibrar en directo.

Rescataron la extensa My Madonna de su primer trabajo, y esa fue la única concesión que hicieron a sus temas largos, el resto del setlist lo conformaron temas muy esperados como Steady Rollin o Las Cruces Jail, además de dar a conocer dos nuevas composiciones que aún no han grabado. La gente estaba muy al concierto, pero cuando se despidieron con la hermosa y desgarradora Broken Eyes algunos empezaron a hablar demasiado alto y reclamaron más volumen y potencia. No tienen ni puta idea, pues la música es música y en esta ocasión estábamos ante una joya única en el repertorio de esta pareja musical. Hay que pararse a escuchar. Es cierto que ralentizaron un poco algunos temas (como ésta última o la intro de Steady Rollin), quizá para dotarlas de una mayor intimidad, quizá para no agotarse después de tocar esos mismos temas cada noche en diferentes ciudades.

Sea como sea volvieron a salir a escena (después incluso de que hubieran puesto la música en el bar) tras muchos gritos de apoyo por parte de los muchos fans que abarrotaban el Azkena. Adam seguía con su guitarra acústica y la gente negativa del bar empezó a comentar que esa no era forma de terminar un show, a mínimos decibelios. Nos regalaron Sunday Souvenirs (la que cierra su último álbum publicado) y se despidieron hasta la próxima visita con (de nuevo una versión un poco ralentizada de) la necesaria Nothin To You, que a algunos nos hizo esbozar una auténtica sonrisa y a todos nos dejó buen sabor de boca, pues en esa primeriza canción del dúo ya se encuentra todo lo que después nos ha hecho quererles: una letra inteligente con capacidad empática, melodía adictiva, cambios de ritmo y rabia encapsulada. Todo en uno.

Para mí este dúo es un estupendo candidato para ser banda generacional de la última década, o al menos me parece que deberían serlo, pero.. tampoco me voy a poner tan serio ni determinante, pues será el tiempo el que lo diga o lo desdiga.

 (Fotos: Marta Bravo)

 

En: Crónicas

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