Triángulo de Amor Bizarro / Gringo

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cartel11abr

11/04/2014

Sala Backstage – Bilbao

Me encanta el modus operandi de Gringo, rodada banda de Getxo que el pasado viernes abría en la sala Backstage la noche de rock ruidoso, capitaneada por los gallegos Triángulo de Amor Bizarro. El quinteto vizcaíno tiene una filosofía similar a la de Neil Young con sus Crazy Horse, esto es, elevar la canción hasta donde se pueda y a continuación dejar que vaya muriendo por sí sola, sin prisas y desbordando belleza y pureza por cada costado. Eso ocurrió con la sencillísima pero efectiva Ground, de su último disco publicado, el arrollador A devastating wave of.., mientras que el resto de temas fueron inéditos, posiblemente compilados en su próximo álbum. En el nuevo material también juegan con los volúmenes y con las intensidades, pues eso siempre ha sido marca de la casa, pero no lo hacen como uno de esos grupos grunge que pasan de limpio a sucio y vuelta a repetir el mismo esquema, que puede ser divertido pero no cala como ésto. No, Gringo pueden presumir de tener canciones que respiran por sí solas, que tienen personalidad y que te llevan de viaje si sabes cerrar los ojos. No sé si el mundo está aún preparado para su música, está claro que no en el caso de la gran mayoría. Cinco puntos sobre cinco para ellos.

Por su lado Triángulo de Amor Bizarro estaban en el ambiente que les convenía y con sus melodías espaciales cautivaron más que los teloneros, al menos a esa mayoría de la sala, y probablemente por haber escogido un setlist con pocas (muy pocas) bajadas de ritmo. Sonaron varias puñaladas sónicas de su nuevo disco como Ellas se burlaron de mi magia o Robo tu tiempo, así como clásicos de su debut, entre otras la más coreada de la noche, la deliciosa El fantasma de la transición, cantada por Isabel; cada vez hace más voces solistas y se entiende porqué. Esto da una dinámica interesante y variada al concierto, y con el cuarto miembro trasteando con sonidos en su sintetizador, uno puede asegurarse una buena y rápida subida al limbo.

Los dos bolos me parecieron sublimes, hayas escuchado a Jesus & Mary Chain y Spacemen 3 o no, aunque es probable que entiendas mejor su propuesta si lo has hecho. Aún así me parece que la clave en estos conciertos es dejarse llevar por completo, abandonarse a la música y al espacio, cerrar los ojos (como decía) a ese mundo repleto de complejos y pendejos y ponerse uno en modo vibración. Es la única manera de verlos y sentirlos como lo que son, pequeñas islas hedonistas en las que no existe el egoísmo.

En: Crónicas

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