The Steepwater Band, Dejando marca (Kafe Antzokia, 22-04-2016)

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La realidad es que a The Steepwater Band siempre les ha ido de perlas en nuestra península. En mi caso ésta era la tercera vez que los veía en directo, pero es que en la actual gira la banda realizará un total de 22 conciertos sólo en nuestro país, y además en tiempo récord: 22 fechas para 24 días de currelo y jolgorio. Desde Bilbao a Tenerife, pasando por otras 19 localidades. La cita del pasado viernes en Bilbao la abrieron unos teloneros de lujo, el trío holandés conocido como Birth of joy, que con una formación de batería, teclados y guitarra asaltó las mentes de los asistentes lanzando rayos láser psicodélicos y garageros por cada esquina del Kafe Antzokia. Éste fue uno de los mejores conciertos que un servidor había visto en directo en mucho tiempo, por lo bien resuelto que quedaba todo con sólo tres instrumentos y por el sonido general del bolo: texturas sónicas de lo más variadas pero siempre psicoactivas y garageras.  Así que después de esa noche la banda ya atesora al menos un fan más. En hands down pareció que inventaban un nuevo estilo que en el futuro sería conocido como garage house psicodélico. Muy grande lo de éstos chicos.

 

En el caso del grupo principal, los de Chicago venían a presentar en sociedad su último trabajo, el muy directo y aún con olor a clásico Shake your faith,  del que interpretaron la mayoría de los temas. La que da nombre al disco fue la encargada de abrir su concierto, con esas guitarras tan Neil Young, a la que siguieron silver lining, be as it may o mama got to ramble, que suena a la mejor versión de Aerosmith. Y poco más hubo que se saliera de la presentación del nuevo disco; sonó la esperada all the way to nowhere, high & humble o la carreteresca come on down. Canciones como ésta última fueron las que pusieron a menear al respetable, mientras que los sonidos slide que Jeff Massey sacó de su instrumento sonaban a tren a toda pastilla y propiciaron el empuje necesario para adentrarnos (como Robert Johnson manda) en el fin de semana.

 

A mitad del bolo también sonó el Cinnamon Girl del tío Neil Young con toda la fiereza que The Steepwater Band exhuman sobre un escenario, y es que es obvio que la incorporación de Eric Saylors (segunda guitarra y voces) ha conferido pegada rockera a su sonido, y eso se nota sobre todo en su último trabajo, que es el primero en el que Saylors ha participado. Éste ha sido sin duda un discazo, pero me parece que hubieran podido incluir algunos “clásicos” más de su catálogo sin despeinarse. Los fans de siempre esperábamos un dance me a number o un waiting to be ofended para poner la guinda al pastel. Para saciarnos del todo.  Pero al final comprendí que no hay porqué pegarse un banquete cada noche. Presentaron  su nuevo y excelente  álbum y lo hicieron dejando marca, como cada vez que se dan una vuelta por éstas tierras…

Texto: Jon Bilbao

Foto: Marta Bravo (extraída de esta actuación del 2013)

En: Crónicas

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