The Sadies + Sonic Trash @ Rockumentalak!

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Fotos: Marta Bravo

Acertada elección la del Cine Modelo como lugar para celebrar el décimo aniversario del ciclo de cine documental musical de Zarautz Rockumentalak! En ese mismo cine es donde se proyectaron la pasada edición películas documentales acerca de Nina Simone y de Janis Joplin,  y resultó ser el lugar ideal, acústicamente hablando, para recibir el sonido de dos grandes bandas de rock: Sonic Trash y The Sadies.

Los bilbaínos Sonic Trash (ahora en trío sin bajista) presentaban su último trabajo, que lleva el nombre de Totem, y que vendían a la entrada en un precioso formato de single color violeta. En directo sonó tan huracanada y demoledora como suena en disco. La media hora que duró su pase podría definirse como una elegante lección de rock garagero a todo trapo. En sus letras combinan el inglés y el castellano y no hay duda de que si caes en uno de sus conciertos con ganas de marcha, su “basura” sónica te ayudará a conseguirla.

Los hermanos Good, de The Sadies parecen bastante cercanos y se les vio deambulando por el cine y por el vestíbulo, birra en mano, antes del concierto. Tras un cambio de equipo relativamente rápido los canadienses sacaron su sencillo aunque efectivo arsenal (contrabajo, batería y dos guitarras con bien de delay) y desentrañaron algunas de sus mejores canciones. Muchas de ellas, como ya sabrán los seguidores del grupo, se encuentran en su último álbum, el riquísimo Northern Passages, publicado este pasado febrero.

Uno de los principales atractivos de esta banda es la cantidad de distintas influencias que puede aglutinar en su interior, y la calidad con que después lo escupe sobre un escenario, con carisma y sello propio. Estos cuatro llevan los bolsillos llenos de country rock, pero también de garaje rock, usan la psicodelia sin exceso aunque sin defecto y está claro que también les va el surf-rock y los instrumentales de carácter fronterizo. Del último invento se disfrutó entre otras con There Are No Words, Through Strange Eyes y la cálida y mágica Riverview Fog, y de previos álbumes del grupo destacaron Tell Her What I Said, Anna Leigh, la balada So Much Blood y Another Year Again, dedicada esta última a Diego R. J, que estaba pinchando vinilos antes, durante (entre conciertos) y después del show.

Transitamos un pequeño tramo hillbilly con el hermano alto de los Good (Travis) tocando el violín y haciendo también un God Bless The Infidels emocionante y difícilmente superable. The Sadies conocen su oficio y lo mejor de todo es que lo aman y lo llevan a cabo transmitiendo una energía que da la impresión de provenir de una fuente a día de hoy inagotable. Para el final dejaron dos versiones muy bien escogidas: Astronomy Domine de los primeros Floyd y A House Is Not A Motel del grupo Love. Y me doy ahora cuenta de que esta es una de esas pocas ocasiones en las que no hay nada criticable sobre el show, nada que objetar al respecto. Chapó.

El locutor de El Sótano de Radio 3, Diego R.J, siguió pinchando vinilos (al principio en la entrada, en este punto de la noche en el escenario del cine) de distintos estilos, aunque todos ellos bailables, creando el ambiente propicio para la continuación de la fiesta del sábado noche. ¡A night to remember!

En: Crónicas

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