The Duke & The King

Portada

 The Duke & The King

01. If You Ever Get Famous 3:47

02. The Morning I Get To Hell 3:27

03. Still Remember Love 3:22

04. Union Street 4:51

05. Lose My Self 2:48

06. Suzanne 3:28

07. Summer Morning Rain 3:14

08. Water Spider 2:34

09. I’ve Been Bad 1:12

10. One More American Song 5:18

Fruto de la colaboración de músicos que son colegas han surgido algunos pésimos discos y algunos brillantes y necesarios. Sin olvidarnos de los simplemente mediocres, claro. Lo que está claro es que la unión de estos dos ha traído una mala noticia, aunque para compensar podemos disfrutar de diez impolutos y sentidos temas que trascienden toda barrera estética.

Los tipos en cuestión son Simon Felice (la mala noticia, ya saben, la huída de Simon de los Felice Brothers) y Robert “Chicken” Burke (colaborador de gigantes como George Clinton). A ninguno de los diez temas le puedo sacar la menor pega o fallo, se nota que está facturado con el corazón, y es que además me gusta y se me vuelve adictivo. Si te gustó “Once” (el film de John Carney) te rendirás ante la primera canción; “if you ever get famous” tiene ese algo de cantautor intimísta y te transporta de lleno a los sentimientos del que concibió la canción. “Still remember love” es pop original y trabajado, mientras que “Union Street” bebe un poco del soul y te deja la sensación de estar ante un clásico instantáneo.

Todo el disco lo hace, pero en concreto “Summer morning rain” acaricia los oídos del oyente y evoca un frío día de otoño observado desde un porche. Sin embargo “Lose my self” va en otra dirección; recuerda a los ambientes que crean Soulsavers y va in crescendo hasta explosionar. Algo poco corriente en un grupo de folk.

Aunque claro, no todo el campo es orégano, y por eso el motivo que impulsó a Simon Felice a encerrarse en una cabaña (además de abandonar su banda madre) y componer los diez temas no era otro que la muerte de un ser querido. El bebé que tuvo con su mujer falleció a principios del 2008. O sea que a penas le dió tiempo a quererlo. Esta fue, pues, su forma de combatir al maldito e iracundo dios. Según dice Simon eso le sirvió de terapia y seguramente le salvó la vida. Ya ven lo que es la vida, desgracia y milagro, codo con codo.

Texto: Jon Bilbao

En: Críticas

Acerca del autor

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no se publicará. Los campos obligatorios están marcados (obligatorio)

AGENDA:: próximos eventos
AÑADE TUS EVENTOS A LA AGENDA