NOFX

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Con ganas de mas. Así es como me quedé el pasado domingo tras abandonar la sala barakaldesa Rock Star tras asistir al concierto de NOFX.

Que vaya por delante que soy un gran admirador de la banda, y que a poco que hicieran, yo ya me iba a dar por satisfecho, pero la lentitud en muchos temas, la poca contundencia del sonido, las prolongadas charlas entre canción y canción, y sobre todo la selección de temas, me dejó, en parte insatisfecho. No tanto por cantidad (esperaba que fueran a tocar hora y cuarto, y así fue), sino por el ritmo de las mismas. Aproximadamente un tercio de los temas eran de los considerados lentos, algo que no me hubiese molestado en exceso si no se hubieran dejado en el tintero muchas de sus mejores canciones.

Tras una puesta en escena entre gritos de júbilo y una breve intro instrumental trompetera hawaiana, la velada comenzó con “We Call It America” para mi sorpresa la única de su último álbum “Coaster”(Fat Wreck Chords, 2009), ya que esperaba al menos “Creeping Out Sara” o “The Quitter”. Continuaron con “Leave it Alone” y “Mattersville” hasta que con “Seeing Double In The Triple Rock” llegó uno de los momentos álgidos de la noche; luego la cosa se frenó demasiado para mi gusto con una larguísima “Eat The Meek”, “I´m Telling Tim”, “My Orpham Year” o una instrumental tranquililla.

Poca caña y cierta desidia en su actitud, aunque he de reconocer que a buena parte de la casi plena sala, se la vio gozar en todo momento (es lo que tiene ser un grupo con el crédito de NOFX que lo hagan como lo hagan o toquen lo que toquen, si te has tomado unos tragos te la vas a gozar entera. Yo iba sobrio).

De repente desperte con “Sticking In My Eye”, canción que tocaron ¡dos veces seguidas!, la segunda de ellas durante unos 40 segundos. Nunca había visto algo así. Pero los de San Francisco siguieron por la vía lenta con “Radio”, “Herojuana”, “Totally Fucked” o “Reeko” –donde Fat Mike (bajo, voz y líder) y Eric Melvin (guitarra) intercambiaron sus instrumentos-, aunque entre medias tocaran “Franco Un-American”, con la que me deleité gustosamente. Dado este punto comencé a pensar que estaban pasando demasiados temas sin mostrar el mínimo atisbo de las canciones o discos más significativos, gracias a los cuales me enganché a esta banda (¿ y “Punk in Drublic?”), hasta que casi sin darme cuenta llegamos a “Linoleum” (menos mal), donde el suelo literalmente retumbó y se me erizaron los vellos por primera y única vez en el evento. Fue el final antes del Bis.

NOFX Bilbao Barakaldo

 

“Bueno, a la vuelta vendrán “Bob”, “Don´t Call me White”, “Lory Meyers” o “Philthy Phil” – pensé. Nada más lejos de la realidad. La reaparición, fue el paradigma de lo que los californianos habían ofrecido durante toda la noche, temas conocidos pero de clase B como “Desperation´s Gone”, “Bottles To The Ground” o “Perfect Government”. Bien, pero no mítico.

Fat Mike preguntó al público si prefería escuchar “Champs Elysee” o “Cokie the Clown” y a pesar de que la sala no se decantó claramente por ninguna, para mi enésima decepción tocaron la segunda. Insulsa.

Con “Kill All The White Man” se acabó la velada, no sin antes de marcharse deleitar al público con un absurdo-divertido teatro musical (con una canción yankee de los 50), en el que sus roadies y el teclista eran honrosos figurantes. Una manera elegante de decirnos “ahí os quedáis”. Puede que ese final deslavado incrementara el sabor medio amargo que me dejo el concierto. Nunca imaginé que saldría tan poco sudado de un bolo de NOFX, aunque no por ello dejarán de ser unos de los grandes.

Texto:Juan de la Vega

Fotos:Aritz Maza Novales

Promotora:Cap Cap

En: Crónicas

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