Los Chikos del Maíz @Sala Stage Live

Portada

chikos-maiz-Bilbao-01

Rimas, compases y lecciones de vida, conocimiento, arte, y cultura. La música rap es propedéutica para la vida. Clase magistral de lo que pasa en la calle, en el espacio público. Un espacio público, me temo, cada vez más controlado y limitado por intereses ocultos y no tan ocultos, véase o léase a Jürgen Habermas “La Transformación Estructural de la Esfera Pública” para entender actuaciones políticas como la denominada “ley mordaza” y la paulatina eliminación de este espacio a través no tanto de la política con mayúsculas, que también, sino por vías más sutiles como la ideologización de la arquitectura, el diseño urbano (bancos individuales en los parques para que los indigentes no se tumben o reducción de espacios abiertos que impide conectar socialmente con otros) o la tecnología (cámaras de vídeo que invaden tú intimidad); porque es precisamente ahí, en el espacio público, en la plaza, en el parque, donde la vida, el cambio, ocurre. Y el cambio a algunas personas les asusta.

Si algo define al rap es la crítica y la crítica es un juicio de valoración para que algo se cambie. Hay pocos géneros musicales con tanto compromiso social y político como el rap. El rap es una buena herramienta para la subversión política. Los Chikos del Maíz (LCDM) hacen un uso del rap bruto, a veces irónico y de humor ácido, a veces radical o de extrema izquierda (se les puede definir como rojos, ateos y con mucha mala baba), pero la mayor parte del tiempo sin pelos en la lengua haciendo gala de una libertad de expresión que les puede costar más de una demanda en la Audiencia Nacional.

chikos-maiz-bilbao-02

La música en general conmueve porque las melodías tocan resortes afectivos más poderosos que las razones, pero la música rap en concreto, suma poética y lírica, salmodias o recitaciones, cuyo contenido casi siempre es directo, sin contemplaciones, como un martillazo dirigido a la cabeza; con alusiones a la cultura de masas, de élite, frases hechas y refranes sincopados con beats que arrastran a moverte. El rap dice cosas que no quieres oír, pero debes oír y el rap  de LCDM aún más.

Una breve lección de historia no viene mal. La cultura hip-hop con la música rap, el grafitti y el breakdance tuvo su acogida en España durante la década de los 80 del siglo pasado. En concreto el rap se consolidó entre los gustos musicales de la gente en la década de los 90. Los historiadores y académicos del rap ponen fecha de inicio a las producciones profesionales del rap con la edición del disco Madrid, Zona Bruta, primer LP de El Club de los Poetas Violentos. Desde 1994 hasta hoy con LCDM como un exponente de rap muy polítizado, de hecho son los raperos de cabecera de la izquierda española (Pablo Iglesias y Alberto Garzón entre otros se encuentran entre sus oyentes), el rap ha dejado de ser un producto cultural de origen afroamericano a ser consumido por varones, blancos y heterosexuales de todo el mundo o como dice Olalla Castro (2004) fagocitada por la cultura blanca.

chikos-maiz-bilbao-03

LCDM están de gira, Saigón Tour, y han hecho un alto en el camino en Bilbao, sala Stage Live, para presentar su nuevo trabajo que se ha publicado en formato disco/libro: La Estanquera de Saigón (2014, Boa). Su título, como en más de una entrevista ha señalado Nega, uno de los integrantes del grupo, es un homenaje a la película de Eloy de la Iglesia, “La Estanquera de Vallecas”, un director de culto olvidado y denostado porque su cine “quinqui” mostraba una España que la cultura de la transición no quería ver. Igualmente, hace un juego de palabras con el antiguo nombre de la ciudad de Ho Chi Minh, Saigón, capital de vietnam del sur para sugerir que si un pueblo de hombres y mujeres de no más de metro cincuenta de estatura que andaban con chanclas pudo vencer a la potencia bélica más desarrollada que ha conocido la humanidad, porqué nosotros no íbamos a asaltar los cielos.

El disco, 14 temas, viene acompañado de un libro, 56 páginas a todo color, que contiene textos firmados por representantes políticos y nombres destacados de la inteligentsia de izquierdas española, cómics y las letras de las canciones. Tiene un diseño artístico muy trabajado que supone un fuerte atractivo para adquirir su nuevo trabajo musical. Todo un vademecum para la crítica y la movilización dirigida a la transformación de la realidad.

chikos-maiz-bilbao-05

LCDM son bastante cinéfilos y más de una canción contiene fragmentos (samplers) de películas. En “Vacaciones en Suiza” hay samplers de la película El Padrino, en “La estanquera de Saigón” aparecen de la película Good Morning Vietnam etc. Las colaboraciones son también reseñables. Entre los artistas que han colaborado con LCDM están Habeas Corpus, Shotta, Evaristo Páramos…

La noche abrió con el joven grupo de rap de Rekalde, Akerjenbe Sound Systema. Una media hora despues de acabar ellos salieron los esperados raperos valencianos LCDM. Interpretaron la mayoría de temas de su último disco. Durante todo el bolo no deje de ver a gente muy joven cantándolas a viva voz. La demografía del público de la sala y en concreto su edad era lo que más me impresionó. En las primeras filas nadie superaba los 23 años a excepción de un servidor y otros cuatro. “La estanquera de Saigón”, “Fear of a Mazorka Planet”, “Vacaciones en Suiza”, en esta canción sacaron la bandera de Suiza que para muchos es su verdadera patria y ya te puedes imaginar porqué.

De su disco Pasión de Talibanes sonó también “Hidden track” y “C.O.P.$”. Otros temas, pero esta vez de La Estanquera de Saigón, fueron “Revisionismo o barbarie” o “Tú al Gulag y yo a California” . El tema “No somos indies con flequillo (pero tenemos derecho a sonar en Radio 3)” bien la podría haber compuesto Victor Lenore por su bilis negra contra el pop y la dominación cultural hipster inocua y sin contenido social que domina en los medios de comunicación. “Estilo faluya” es una de esas canciones redondas de flow perpetuo que se te mete en el cerebro. Poniéndose más serios interpretaron “Los invisibles”, una canción dura, como lo es perder la vivienda. Y como remate final disfrazados con peluca y gafas grandes de feria nos llevaron a los 80.

Recordar que todo el dinero recaudado del merchandising (camisetas, sudaderas…) iba destinado a los trabajadores de Movistar que están luchando por un trabajo que no sea precario. Un concierto diez en mi opinión. Solo pongo una pega. La contradicción emocional que me sobrevino al salir del concierto. Me preguntaba, o más bien deducía, lo siguiente. En un concierto indie el público es consecuente cuando acaba el concierto se va a otro bar, pide una cerveza y prosigue su hedonismo. Pero ¿qué hace el público de LCDM?, ¿será consecuente? Seguro que sí, aunque no vi las calles arder y ni siquiera un conato, y al día siguiente la revolución no fue televisada, pero de repente, no me preguntes porqué,  me vino a la mente  el calendario electoral (del 2015) que afecta a tod@s por igual (rima no intencionada). Entonces me dije, el público de LCDM sé  lo que hará, ahora me pregunto qué harás tú. Deja de hacer comentarios en Facebook o You Tube sobre lo mal que va todo y en las fechas electorales de este año cuando vayas a votar llévate el mp3 y ponte una canción de LCDM como estímulo subliminal, si esto no cambia tu sentido del voto, no sé qué podrá hacerlo. Y si verdadermente quieres cambiar el modelo institucional y político del país y todos sus fallos, participa activamente en tu día a día y sino sabes en qué, cómprate el disco/libro de LCDM, dan pistas.

chikos-maiz-bilbao-04

En: Crónicas

Acerca del autor

Aníbal Monasterio Astobiza es licenciado en Filosofía por la Universidad de Deusto (2003), Máster en Psicología Social por la Universidad del País Vasco (2010) y Doctor en Ciencias Cognitivas y Humanidades por la Universidad del País Vasco. Le gustan los huevos fritos y las patatas fritas.

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no se publicará. Los campos obligatorios están marcados (obligatorio)

AGENDA:: próximos eventos
AÑADE TUS EVENTOS A LA AGENDA