Los 20 discos principales del 2016 de JonBilbao

Portada

Y la situación se repite. “¿Qué álbumes publicados éste año 2016 destacarías de entre el resto? ¿cuáles son los de mayor bofetada o más sensual caricia?” Y una aún más jodida: “¿aguantarán éstos el irreversible paso del tiempo?”

Obviamente no se tiene respuesta para esto último pero a veces cuando encontramos lo que creemos que es un nuevo clásico, nos agarramos a ello impulsados por la misma fuerza que nos da su creación, su desarrollo y nuestro consiguiente disfrute. Ahí van veinte ideas (llenas de ideas), veinte trabajos que disfruté y que sigo disfrutando, creados tanto por artistas ya consagrados como por recién llegados, como quien dice. Así ha coincidido.

Por orden alfabético…

-William Bell “This is where i live”

Éste reciente trabajo de William Bell es el mejor que ha publicado desde los lejanos años setenta, y a riesgo de sonar a frase-anzuelo para engatusar a los posibles oyentes, en éste caso creo que es totalmente cierto. Sus álbumes de las posteriores décadas adolecían por lo general de una gran falta de autenticidad y calidad, pero escuchando éste último (co-escrito y producido por John Leventhal) uno no puede sino caer rendido ante nuevos clásicos del soul sureño como poison in the well, the three of me o More rooms. Bell vuelve a grabar con la legendaria Stax, más de cuarenta años después, y el resultado es sobresaliente. Aquí encontrarás doce canciones que vuelven a aupar al compositor y vocalista al puesto que merece, ahí arriba.

 

-Paul Cauthen “My gospel”

Publicación de última hora: en octubre aparecía el álbum de debut del tejano Paul Cauthen, ex miembro del grupo Sons of fathers. En la canción que cierra y da título al disco el músico confiesa “éste es mi gospel, ésta es mi verdad”, y eso es algo que queda claro al escuchar apenas las dos primeras canciones; en su primer trabajo en solitario Cauthen hace uso de su particular voz de barítono y de su verdad y entrega una jodida obra maestra contemporánea a base de country (via Waylon Jennings) y mucho sentimiento soul.

 

-Coppel “Los nobles salvajes”

Las canciones de Iñigo Coppel siempre me sorprenden y me enriquecen, y las temáticas para sus canciones son además de lo más variadas. El músico ha dedicado canciones a Woody Allen, a Elvis, a Dylan, a Nostradamus o a sus propios amoríos, y en todas las ocasiones ha logrado conectar. Al menos conmigo, ya que entiendo que su música no es para todo el mundo. Lo que hace Coppel parece fácil pero no lo es. No es nada fácil sorprender, hacer reír y ser tomado en serio, todo a la vez. Ha publicado su cuarto álbum, y aquí continúa con la labor del trovador a través de diez canciones que emplean el humor pero que también encierran verdad, penas y alegrías. Vuele a incluir un tango (la emocionante éramos tan jóvenes) y un blues hablado (en ésta ocasión blues hablado sobre la propuesta de ley para soltar leones persas en las calles de Madrid). Si te exaspera la vida moderna párate unos minutos y enchúfate el nuevo de Coppel, pues es una efectiva medicina para reír y llorar. Para volver a sentir.

 

-Dinosaur Jr “Give a glimpse of what yer not”

Éstos tres tipos tardaron demasiado en juntarse, casi veinte años, pero cuando lo hicieron retomaron la faena con fuerza y ganas. Give a glimpe of what yer not es el cuarto álbum de Dinosaur jr en los últimos 9 años, y a decir verdad, uno de los mejores. Se puede comparar sin problema con sus obras clásicas de los ochenta, pues canciones como be a part o i walk for miles contienen la fórmula Dinosaur y suenan a puro rock alternativo. Lou Barlow deja aquí dos temas, destacando la melódica love is…, mientras que la simple apertura de going down (cosecha de Mascis) ya incita a saltar a la playa para surfear como si no hubiera un mañana.

 

-Hiss Golden Messenger “Heart like a levee”

En su sexto disco, Mc Taylor vuelve a regalarnos sentimientos íntimos en forma de canción, sin renunciar por ello a la evolución. La perfecta Biloxi inaugura el nuevo trabajo, cracked windshield me parte literalmente el alma y happy day (sister my sister) eleva las voces de sus dos intérpretes hasta bien alto, rozando las nubes. Realmente se siente la sinceridad y la calidad hogareña.

 

-King Gizzard & The Lizzard Wizard “Nonagon infinity”

En abril de éste año se publicaba el octavo álbum (¡en cinco años!) del septeto de Melbourne, Australia, King Gizzard & the lizzard wizard. Los amantes de los sonidos garageros y psicodélicos van a encontrar aquí un refugio para resguardarse de toda la mierda que se hace pasar por auténtica. En total son nueve canciones, pero que funcionan como una unidad y que suponen el verdadero primer trabajo conceptual de éste colectivo de freaks sónicos. ¡Es hora de viajaaaar!

 

-Bob Mould “Patch the sky”

Los discos de Bob Mould en solitario no se caracterizan precisamente por ser flojos, más bien al contrario. Además, hace unos pocos años que vuelve a grabar y tocar en formato trío, tal y como lo hiciera en su día con su banda madre, Husker Du. Patch the sky no puede traer sino alegrías a los amantes del rock alternativo. Mi favorita del lote es losing time, pero hay muchas a las que incar el diente.

 

-Mountain Witch “Burning village”

El segundo trabajo de éste trío alemán es una delicia para cualquier amante del proto-metal. Parecen salidos de los setenta, tienen un importante (aunque no decisivo) rastro de Black Sabbath y es el batería el que hace las veces de cantante principal. Al pulsar el “play” hace unos meses me quedé totalmente mesmerizado, y para cuando me quise dar cuenta las ocho canciones ya habían corrido al galope e invadido mi habitación. Super recomendado si estás interesado/a en el enlace entre el hard rock y el heavy metal.

 

-Natural Child “Okey dokey”

Creo, supongo, que los que seguimos a éste grupo desde hace años nos hemos alegrado mucho con la evolución actual de su sonido. Siempre se ha dejado notar el peso de las raíces de la música norteamericana en sus discos, pero nunca se habían dejado llevar por los senderos de la psicodelia, estilo que sabemos con certeza que adoran. En ésta ocasión hay mucha más experimentación (out of sight, Benny´s here, de regusto Allman, o el trip it´s a shame my store isn´t open) así como canciones de relax junto al cigarrito arrugado: NSA blues o sure is nice. Y una portada para no perdérsela.

 

-Aaron Neville “Apache”

Otro caso como el de William Bell. Éste es el mejor trabajo del hermano Neville en muchos, muchos años. También es la primera vez en la historia que Neville entrega un álbum completo de temas propios, compuestos casi todos en éste caso, a medias entre éste y sus dos productores Eric Krasno y Dave Gutter. Stompin´ground es la pieza central del disco, y aquí da cuenta de sus vivencias en el sur, y de sus colegas de Nueva Orleans. Neville conserva intacta su inexplicable y efectiva voz y entrega varias baladas en la onda que sólo él sabe. Apache es algo que habría que enmarcar.

 

-Sturgill Simpson “A sailor´s guide to earth”

Sturgill Simpson (como Paul Cauthen) también debe mucho a Waylon Jennings y a su peculiar forma de entonar la música country, pero Simpson siempre ha ofrecido algo más que simple country. En el caso de éste músico se encuentra mucho más si uno escarba la superficie. Keep it between the lines trae festivo r&b y el cierre de call to arms es una curiosa mezcolanza que se acerca bastante al clásico rock n roll. Aquí todas las canciones han sido compuestas por su protagonista, salvo la delicada y preciosa in bloom, original de Kurt Cobain, que aquí queda adaptada al tono y color general del disco.

 

-Tedeschi Trucks Band “Let Me Get By”

Es el tercero y también el mejor trabajo de la Tedeschi Trucks band. El matromonio formado por Susan Tedeschi y Derek Trucks sabe hacer blues rock de calidad, y condimentar sus canciones de otros muchos ingredientes del sur profundo: soul, r&b, country…etc. Desde la apertura de anyhow uno ya debería caer rendido ante semejante elevadora melodía, pero es que después la cosa no decae para nada. Recomendado hacerse con la edición deluxe, pues lleva varias tomas en directo, así como una versión de Bowie y otra de (era de esperar) Derek & the dominoes.

 

-The I Don´t Cares “Wild stab”

Juliana Hatfield (que formó parte de los nunca suficientemente reivindicados Blake Babies) y Paul Westerberg (a The Replacements se les debería hacer una estatua, ¿o qué?) se han unido para dar forma a un grupo de nombre punk: the i don´t cares. Y es que reuniones como ésta son las que dan sentido a la música popular y las que propician que los melómanos sigamos emocionándonos al escuchar ciertas novedades. No voy a nombrar canciones concretas ya que aquí hay muchas y muy interesantes, pero vais a encontrar rock n roll, pop y un sentido de la melodía que engancha como pocos artesanos de la canción logran. Tratad de escucharlo de arriba abajo.

 

-Thee Oh Sees – “A Weird Exists”

Éstos garageros psicodélicos de San Francisco sacan discos como churros (sólo en 2016 han publicado un directo y dos de estudio) pero no por eso decae la calidad de los mismos. Antes de an odd entrances, de noviembre, llamaban la atención con éste a weird exists (publicado en agosto), que debería consumirse seguido y al completo como el oscuro e incitante viaje que es. La portada hace justicia a lo que aquí se escucha.

 

-Teddy Thompson & Kelly Jones “Little Windows”

Little windows es un álbum que rinde tributo al country-pop de los años 50 y 60; eso queda bastante claro al escuchar las luminosas melodías, siempre vintage, con las dos voces en primerísimo plano. Doce canciones deliciosas, con fresca producción, en las que no hay que hacer nada de esfuerzo para penetrar en su interior.

 

-Allen Toussaint “American Tunes”

Llevábamos muchos años esperando un álbum de temas originales de Toussaint, el mago del sonido Nueva Orleans. Ésto no pudo suceder. Tousaint murió en noviembre del pasado 2015 justo después de su concierto en Madrid. Siete meses después se publicó éste American tunes, que apenas tiene temas nuevos (Delores boyfriend y la revisión de su southern nights) pero que es una sensacional carta de despedida. Y sin tener en cuenta que ésta fue su última bala, el trabajo sigue siendo de sobresaliente, sus dedos fluyen mejor que nunca sobre el piano en versiones de Fats Waller, Duke Ellington o Paul Simon (ésta última la única en la que Toussaint canta, con su dulce e inimitable voz).

 

-Violent Femmes “We Can Do Anything”

Llevábamos dieciséis años sin ese nuevo disco, el muy esperado de los Violent Femmes. Una putada para los fans que el percusionista Victor DeLorenzo ya no esté en la banda, pero únicamente en materia de directo, pues el nuevo artefacto de los de Wisconsin suena a los femmes de siempre y tiene canciones de suficiente calidad como para considerarlo grande. Yo creo que muy grande, porque además saben reírse de sí mismos, cosa que nunca dejaron de hacer. Issues, holy ghost, big car… uff, aquí hay píldoras de sobra contra el aburrimiento.

 

– Ryley Walker “Golden sings that have been sung”

Ocho canciones (además de una portada alucinada y alucinante) bastan para que éste álbum esté aquí incluido. No vamos a nombrar a los de siempre, a esos ídolos de culto de la guitarra de palo, en los que Walker claramente siempre se ha inspirado. Esos sonidos siguen ahí, pero evolucionan con cada entrega del de Chicago. Éste es su tercer trabajo sin contar colaboraciones varias, y no sé si es el mejor, pero sí que puedo afirmar que es tan estimulante como el primrose green, que desde hace casi dos años tiene ya vocación de clásico.
En éste también encontrarás folk-jazz de primera categoría, con soberbias composiciones y algunas impactantes interpretaciones.

 

-Bob Weir “Blue mountain”

Bob Weir también había estado muchísimo tiempo sin publicar un álbum de temas propios, y ahora que lo hace, algunos deadheads y fans varios nos alegramos mucho. Y lo que es mejor: ¡el disco es cojonudo! Todos los temas están compuestos a trío, entre Weir, el productor Josh Kaufman y el músico Josh Ritter, y el resultado es excepcional. Es muy acústico y tiene grandes momentos entre los que personalmente destacaría only a river, gonesville, lay my lily down o la que da nombre al trabajo. Weir, el joven de los Dead (quién lo creería con la bella pero realista portada de éste disco), ha envejecido de puta madre.

 

-Luke Winslow King “I´m glad trouble don´t last always”

Las rupturas han sido, desde hace años y años, uno de los temas principales de las canciones de blues. Y ya puestos también de otros muchos géneros. La compañera de grupo y mujer de Luke Winslow, Esther Rose, dejó de ser ambas cosas hace cosa de año y pico, y esa ruptura fue la que motivó éste álbum. Es curioso, pensaba que al no llevar éste disco tanto del sonido Nueva Orleans (como sí lo hacía su everlasting arms de 2014) no me iba a emocionar, y sí que lo ha hecho, me ha emocionado y zarandeado un montón. Country-blues del bueno con momentos realmente grandes como act like you love me o la pantanosa Louisiana blues, y momentos melódicos difíciles de olvidar como change your mind y sus ocurrentes frases acerca de la ruptura. Luke Winslow tiene el blues y lo transmite como pocos.

En cuanto a álbumes que no han entrado en ésta lista pero con los que también he disfrutado, ahí va una pequeña lista de artistas que tienen nuevo disco: Drive by truckers, Leonard Cohen, Paul Simon, Cheap Trick, David Crosby, Travelling brothers, Parquet Courts, Steve Gunn, Teenage Fanclub, Allah-las, Mudcrutch, Tony Joe White, Those pretty wrongs, Nick Waterhouse, Melvins, John Carpenter, Iggy Pop, Eleanor Friedberger, Fat White family y Hawkwind.

¡Ah! y feliz navidad, music people.

En: Magazine

Acerca del autor

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no se publicará. Los campos obligatorios están marcados (obligatorio)

AÑADE TUS EVENTOS A LA AGENDA