Jason & The Scorchers

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Redactor: Jon Bilbao

Fotos: Marta Bravo

Jason & The Scorchers Bilbao

 

Siendo Jason & The Scorchers una de las bandas estadounidenses con mejor reputación en cuanto al directo podría no sorprender que el bolo del Kafe Antzoki estuviera tan bien en todos los sentidos, pero sorprendió, por enérgico, por lo bien compensado que estaba todo, por no calcarse a sí mismos cada noche, por su esforzado y logrado intento de charlar con la audiencia, por el chiste que se marcó sobre los bajistas y por escoger tan bien entre docenas de temas desde el 83 hasta hoy. Ahh! Y también por los constantes saltos, giros e hiperactivos gestos de Jason (jugando constantemente con el cable del micro) y del único scorcher original.

Abrieron fuego con Mona Lee, de su último trabajo Halcyon Times, que dejó claro a quien no lo supiera que el granjero Jason y los tres scorchers aún tienen mucho que decir; y de qué manera. Así, durante prácticamente dos horas nos hicieron vibrar por dentro y por fuera, tanto con temas de hace 25 años como con los compuestos este mismo año. Y es que ya aseguraban que en esta gira ofrecerían cantidad de material recién horneado como la divertidísima Moonshine Guy, la campestre Beat On The Mountain o la completa Land Of The Free, que sonaron la noche del jueves. No tocaron ni Mother Of Greed ni Twang Town Blues, ambos sobresalientes temas contenidos en el nuevo álbum. A cambio sonó Better than this, un tema en el que se dejó a los tres scorchers solos sobre las tablas cantando Warner E. Hodges y acompañándole notablemente el batería en los coros hard rockeros de turno.

De las antiguas se descolgaron con material muy nutritivo para los amantes de la banda y del rock en general: I Can´t Help Myself, su ya clásica revisión de la dylaniana Absolutely Sweet Marie, Last Time Around o Harvest Moon. El country Pray For Me Mama (I´m a Gypsy Now) la interpretaron algo más pausada, imprimiéndole aires más bluesy para la ocasión. Lo último que decir en cuanto al setlist: soltaron la bala que abría el notable disco Still Standing (1986), de nombre Golden Ball & Chain, con el pulso rockero que siempre les definió. Tocaron solamente un bis con dos temas en su interior, siendo la última la mítica White Lies. Después desaparecieron y quedó una innegable intención de repetir.

Jason & The Scorchers Bilbao

En: Crónicas

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