Jackson Browne y su zona de confort @ Sala BBK 01-06-2015

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Cuando ves a Jackson Browne en directo por primera vez (mi caso de anoche) puede que te asalten sentimientos encontrados: quieres que meta más caña pero a la vez estás de vicio entre medios tiempos, guitarras acústicas perfectamente ejecutadas y gloriosas dobles o triples voces; estás en “tu zona de confort”, aunque ojo, sólo musicalmente hablando ya que muchas de sus letras invitan a pensar y a plantearte algunas cosas en las que quizás aún no habías reparado. O lo habías hecho pero sólo desde tu subjetivo punto de vista.

El (aún) guaperas americano apareció en escena en formato sexteto (percusión, bajo, teclados, guitarra y slide), con Browne intercalando guitarra y piano según la canción. Ya desde el inicio me cautivó con un triplete inesperado que estuvo compuesto por The barricades of heaven de 1996 seguida de la preciosa balada Something fine contenida en su álbum de debut, además de la adecuada The long way down, una especie de guiño a una de sus canciones de cabecera, la muy esperada These days, que también sonó posteriormente.

Los músicos estuvieron excelsos y el protagonista de la noche tampoco se quedó atrás. Nos contó algunas de las historias que se esconden tras las canciones y puntualizó que sabe que se está cociendo “un cambio político en España”. También dijo que los Estados Unidos suelen mirar mucho a España como modelo en ese sentido, y que ojalá lo hicieran ésta vez. Ésto fue antes de presentar Wich side are you on?,  la canción que trata el tema “personas Vs políticos” y que subió el ritmo casi hasta llegar a ser algo funky.

Las canciones de su nuevo disco (del pasado 2014) pasan la prueba del algodón en directo y con nota además; especialmente me movió The birds of St Marks que Browne recuperó hace poco pero que había compuesto a finales de los 60. Picoteó de la parte menos manida de su discografía (los 80 y los 90) con la colorida i´m alive y la sociológica y politizada Lives in the balance, ésta última con cajón de percusión y con las dos coristas (que aparecían sólo a veces) cantando hasta erizarnos la piel.

Al piano interpretó Late for the sky, que fue muy valorada por el público, y ya en la recta final se deshizo de sus hits como tiene que hacer en cada una de sus actuaciones. Seguro que para él no es el fin del mundo, porque hablamos de canciones de calidad como The pretender, la rítmica Doctor my eyes o la esperadísima y coreada Running on empty, necesario broche de oro para finiquitar. Y a pesar de que ya había tocado más de dos horas la gente pidió por esa boquita y esas palmas con lo que Mr Jackson Browne contentó a toda la sala con Take it easy (popularizada en su día por The Eagles pero compuesta por nuestro protagonista) y la enlazó con la suave Our lady of the well, de su segundo disco.

En total dos horas y veinte minutos de balsámicas melodías y la sensación de haber asistido a un concierto importante, histórico. Da lo mismo que no esté en su momento de mayor popularidad. No deseo volver a 1978 para verlo en directo, sobre todo porque aún hoy día, a los 67 años , tiene muchas cosas que decirnos acerca de la naturaleza humana, las relaciones, la política o el simple hecho de sentirse vivo. Temas esenciales y universales.

(Foto portada: Larry Miller)

 

 

 

 

 

 

En: Crónicas

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