Espiando un poco el Santander Music 2017

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Jueves 3 de agosto por la mañana: se avecina el primer festival del verano de 2017 de StereoZona sin Llúcia Pla. Oh, oh… Bueno, si es que ya íbamos viendo que tanto drama iba a pasar factura. (Tranquis, sigue viva). Por la mañana, pequeño debate de cómo mostrar en redes sociales que la actual cara visible de la marca no está en esta ocasión. Eh, que la peña ya se había acostumbrado. Juguemos al despiste. Nada de video selfies y todo muy observacional. De momento no queremos que nadie sepa quién organiza este espionaje.

En coche compartido llegamos a Santander. Nos dejan a las afueras porque sí, reconocemos que meterse al centro de la ciudad con tanto tráfico es la boca del lobo. Autobús abarrotado hasta La Magdalena, lugar del festi. ‘Acreditas’ y pa’l camping. Ah, el camping: el propio del festival, ni idea, aunque dicen que desde el bus hay que andar un trecho; si no has pillado abono, como nosotras, te conviene ir al de toda la vida de Cabo Mayor (más barato, super tranquilo, seguro y todo muy limpio).

Y nada, que volvemos al recinto y que no había casi nadie por allí. ¿Qué está pasando? Bueno, a lo mejor mucha gente trabaja al día siguiente. Vuelta por el recinto para conocerlo. Según entras, a la izquierda los baños portátiles, y totalmente seguido, los puestos de comida rápida con lucecitas de Navidad, cuatro mesas de bancos corridos, y un montón de bloques de paja. Todo muy chic pero cero práctico. Eso sí, en la parte de atrás un futbolín escondido ¿por si te aburres? entre conci y conci… Ah, sí, también un par de autónomos que habían trasladado sus diseños de ropa, chapas, cojines… Escenario principal, dos puestos de bebidas, otro bloque de mesas -hiper pequeño pero éste al menos cubierto con una lona de PVC- y un escenario enano para DJs, el Matusalem, lo llaman.

Bueno pues eso, que llegamos con Los Deltonos ya casi terminando, escuchamos un par de canciones, muy tranquilito, majos, para empezar el festi de relax. Aunque yo pensaba jo, si está esto tan vacío ahora no me quiero imaginar con M.Ward. Uuups. Después, Sidonie, super guay: tocaron sobre todo canciones de El Peor Grupo Del Mundo. ¿Un poco pretencioso? Para nada, consiguieron animar bastante el cotarro y cuando nos dimos la vuelta el recinto ya se había llenado algo más. Iba yo con mi amiga Ambrosa, que es holandesa y sabe poco español y le hizo mucha ilusión que le pusieran subtítulos con No sé dibujar un perro. Desde que terminaran, pasó bastante tiempo hasta Nothing But Thieves así que nos tomamos un gofre. El rock de los ingleses comenzó con tildes bastante disco, buena elección para que la gente pudiera saltar, porque al menos en apariencia nadie se conocía sus letras.

 

Esto es un micrófono sobre un pie.

El viernes amanecemos con un calor horroroso. Afortunadamente, la tienda de campaña estaba bajo la sombra de un árbol, así que las primeras horas no lo notamos mucho, pero sí con Sen Senra a las 15h del mediodía en el escenario Capitán Demo. Dejaron una escena peculiar: parecía que no tenían público, pero realmente estábamos todos pegados a los edificios buscando la sombra y con un refrigerio en la mano para no morir. Este joven vigués estuvo hace un par de años en el BIME presentando su primer trabajo, Permanent Vacation, pero hace poco acaba de estrenar su segundo álbum The Art of Self-Pressure, así que si aún no le conoces, te animamos a echarle un ojo, a lo mejor te va el rollo, prueba por ejemplo con You Could Be the Last One. La siesta se nos iría de las manos y llegamos tarde para Triángulo de Amor Bizarro, pero estuvimos a tope con Los Planetas, que son unos grandes, qué os voy a contar. Nos tomamos otro gofre y esperamos a The Vaccines, que pues bueno, nada especial. Quienes estuvimos en el BBKLive del 2013 coincidiremos en que aquella ocasión estuvieron más potentes.

El sábado Bigott en la calle Sol era un must. Trajo algún temilla nuevo para presentar, pero lo siento mucho, el sonido de ese escenario no era muy bueno y no os sabría dar el nombre de estas canciones. También es que había mala acústica en esa calle. No sé, un conjunto de todo. Pero da igual, porque Bigott tiene tantos fieles que hasta había algún perro por ahí que no se lo quiso perder. Es fácil quererle.

Como era de esperar, el calorcio del día anterior trajo un montón de lluvia. Llegaría lo mejor del festi: todos empapados cantando y saltando con Siempre Brilla el Sol de Lori Meyers. Estuvieron bastante fuertes, un conci algo largo, ya que querían presentar su nuevo álbum En la espiral, pero sin dejarse temas top por el camino. Fueron bastante guais los djs Caballito, ya que trajeron algo de cumbia electrónica que está ahora tan de moda. Y siguió el bailoteo. Llegaron Belako, que bueno, por aquí les tenemos predilección, así que poco más que decir. Fue una pena que la lluvia para entonces fuera tan intensa, pero sus también intensas vibraciones consiguieron que la fiesta siguiera a tope, aupa ahí. El festival casi que terminaría con La Casa Azul, muy en su línea con su rollo super pop y mítica estética Daft Punk. A nosotras nos escurría la ropa, y a riesgo de potente neumonía, decidimos pillar el último gofre y tirar para el camping. La mayoría hizo lo mismo, sin contar los que se habían quedado ya saciados después de Belako.

Y bueno, nada, que os dejo un pequeño vídeo editado así rollo experimental con algunos de los stories que grabé para Instagram. A ver, me excuso porque es que no había luz, mucho más no he podido hacer:

 

 

Y eso, que si queréis estar al tanto de la actualidad musical de la zona, no olvidéis seguir la cuenta de Insta: @stereozona_music

Se despide la espía. Hasta más ver.

Texto y vídeo de Irene Herrero del Valle.

En: Crónicas

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