Estrella Levante SOS 4.8 @ Murcia

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El viernes 4 de mayo arrancaba el festival Estrella Levante SOS 4.8. El simple hecho de pasar de una temperatura de invierno y varios días sin parar de llover en el norte a sol y temperatura agradable en el sur era una señal de que algo bueno iba a suceder. La gente del SOS se lo monta bien, y a pesar de algunos puntos negros que comentaré más adelante, saben hacer muy bien su trabajo. Juegan sobre seguro, ser el primer festival del año deja patentes las ganas que tiene el público de concierto y  la formula de bandas nacionales más bandas internacionales con nombres consolidados y  sin arriesgar en exceso, funciona.  Quizá la apuesta más arriesgada se centre en la parte electrónica y en propuestas como la de Matthew Herbert: One Pig, una performance que no deja a nadie indiferente. Uno de los puntos negros que comentaba anteriormente es que actuaciones como la de Herbert, Magnetic Fields o Kiko Veneno se desarrollaban en el auditorio del recinto, con acceso limitado a unas escasas mil personas. Para poder acceder a estos conciertos, se debía de retirar previamente la entrada, si a ello le sumamos los más de 30000 asistentes por día del festival, las cuentas no nos salen.

Auditorios aparte,  el viernes, como no podía ser de otra manera el día empezó de forma calurosa e intensa para nosotros a cargo de The Kills, que tuvieron que lidiar a las ocho y media de la tarde y desplegar todas sus armas en apenas cuarenta y cinco intensos minutos de concierto, a pesar de ello, fue un show muy luminoso pese a la oscura estética y pose habitual de la banda. El aparecer flanqueados en el escenario por percusionistas humanos robotizados tocando tambores de forma hipnótica, ayudó a dar mas fuerza al conjunto.  Un concierto sucio y efectivo,  distorsionado pero cristalino,  un show serio para una hora desafortunada (este fue otro de los puntos negros anteriormente citados, las bandas tenían una distribución horaria bastante, digamos, curiosa: headliners abriendo jornadas, parones largos sin nadie tocando o cosas por el estilo).  El festival había cogido carrerilla y esto era ya imparable,  en el escenario Jagermeister salía The New Raemon a tocar,  el escenario que a posteriori se convertiría en el feudo del indie patrio,  ya que el grueso de las bandas nacionales pasó por aquí. En el Auditorio Hidrogenesse pasaban el testigo a Kiko Veneno y en el escenario principal era el turno de Friendly Fires, otra actuación que no hacía justicia el horario asignado. Aún así los bailes de su líder Ed Macfarlane y los ritmos alborotados pero muy bien orquestados de su banda hicieron entrar al público en calor ya entrada la noche en Murcia. Grupo de expertos sol y nieve arranca en el Jagermeister cuando Friendly Fires bajaba el telón en el escenario Estrella Levante.  A Jota se le ve muy a gusto con el “grupo de expertos”,  y dos discos de estudio nos deja claro que no es un proyecto paralelo cualquiera, que es algo más, se puede respirar en el aire, y si no que se lo pregunten a la legión de incondicionales seguidores de los de Granada.

Ya en el escenario principal llegaba el concierto más esperado, como no, estoy hablando de los británicos Pulp. En este punto debo de pedir a los incondicionales de la banda que dejen de leer porque no les van a gustar mis palabras. Quizás mis expectativas eran demasiado altas para este concierto. Me esperaba mucho más para una banda tan importante como ha sido Pulp. El comienzo con “Do You Remember The First Time?” era un buen augurio, pero la banda se estancó y se mantuvo con las constantes vitales al mínimo. La técnica del grupo es impecable, eso es indiscutible, y Jarvis es un auténtico líder,  pero el ritmo que impregnaron al concierto de Murcia no estuvo a la altura. “Disco 2000” pareció resucitar un poco el show, pero otra vez volvió a caer en picado. Quizá “Babies” nos preparaba para la traca final que fue “Common People” en el que Cocker y amigos dieron vuelta al festival, parte del concierto que hizo subir la nota global de la actuación. De esta forma dejaban el terreno allanado para The Gossip. Fue un concierto divertido de principio a fin, constante,  y su líder Beth Ditto supo tomar las riendas perfectamente, Pudimos disfrutar y bailar, y como colofón final, un emotivo recuerdo a Whitney Houston como despedida, con Beth y todo el publico cantando a capella el famosísimo “I Will Always Love You” de la recientemente desaparecida.

 Aquí fue donde hubo un punto y aparte en la jornada. Bajó considerablemente el público presente, y se dio paso a la parte más electrónica de la noche. Eme DJ hacia bailar al SOS club con una de sus infalibles sesiones de remixes, hits y pelotazos. Al mismo tiempo comenzaba la sesión de John Talabot. Espectacular. Simplemente. Una elegantísima técnica detrás de los platos, sonidos de Chicago y contundente house manteniendo una línea ascendente a bajas revoluciones. Muy agradable sorpresa. Mientras tanto los Simian Mobile Disco ejecutaron un dj set de dos horas sin complicaciones cerrando el escenario principal. De otro lado, los encargados de apagar las luces fueron los madrileños Zombie Kids. Hasta aquí dio de si nuestro primer día,  cerrábamos la jornada en positivo.

El sábado el festival comenzó de una forma diferente, y lo hizo lloviendo.  El problema de horarios nos llevó de nuevo a perdernos el concierto de Yuck, que tocaban a las siete de la tarde.  Bigott desplegó muchísima energía en un set muy divertido en el que los madrugadores bailaron sin ningún pudor bajo la leve lluvia. El turno era en el escenario pequeño para los locales Klaus & Kinski. El jugar en casa y estar rodeado de muchos amigos les dio seguridad al grupo de Marina, que como ella misma dijo en uno de sus comentarios, era el concierto para el que más público habían tocado en su carrera (Esto también estuvo favorecido por el tema de los horarios). Han mejorado un montón, pero en directo les queda aún camino que recorrer.

El turno ahora era para otro de los nombres grandes del cartel, los escoceses Mogwai. Un gran concierto, sin duda. Unos maestros del género. Mucha gente puede pensar que un grupo instrumental así no puede funcionar en directo,  pero la realidad es totalmente distinta. Capaces de pasar de pasajes de máxima tranquilidad al éxtasis sinfónico de una forma magistral y brillante. Sin duda, uno de los mejores conciertos del fin de semana. Con Mogwai se solapaba el concierto de los irlandeses Delorentos. Con su escenario abarrotado, exprimieron perfectamente el tiempo asignado. Enérgicos y divertidos, conectaron perfectamente con los presentes.  Media hora de relax cuando acabó el concierto de Delorentos, para coger fuerza y seguir con la noche.

The Flaming Lips llegaron con su habitual parafernalia y sus intros incendiarias y recargadas, rozando en algún momento lo bizarro. Fuegos artificiales, humo, confeti y globos eran algunos de los artilugios utilizados. En el aspecto musical, The Flaming Lips es una banda de sota caballo y rey, pero que funciona, funciona a la perfección, y sus primeros hits siguen sonando actuales y potentes. Si te dejas llevar por su psicodelia acabas totalmente enganchado. Queríamos ser testigos del concierto de El Columpio Asesino, y llegamos para escuchar las últimas canciones. Se respira ambiente oscuro y tenebroso sobre el escenario,  saben hacerlo perfectamente, tienen la aptitud de mantenerte en vilo. El Jagermeister, abarrotado. Sonrisas y caras de felicidad en el público. Estaban disfrutando y mucho. Suenan los primeros Acordes de Toro y la gente se vuelve loca.  Demostrado quedó el buen momento que pasa la banda.

Llegó el concierto, mas esperado de la noche, y digo lo de esperado porque, para mi sorpresa y la de muchos otros, la banda que más público reunió a lo largo de todo el festival fue Love Of Lesbian en el escenario principal. Ni siquiera Pulp el día anterior había tenido tanta afluencia de público. Prime time para los catalanes que rápidamente se metieron al público en el bolsillo.  Presentaron canciones de su inminente nuevo disco que mezclaron con temas de sus anteriores trabajos. Muchas de estos temas, convertidos ya en himnos, eran coreadas por los presentes y en algún momento, como en “Club de fans de John Boy”, ensordecían la voz de Santi Balmes. Casi se había terminado el festival, quedaban los divertidos Buffetlibre o Yall entre otros. Cuando el escenario principal apagó las luces comenzó a sonar el Danubio Azul. Una imagen para el recuerdo la de cientos y cientos de personas bailando este vals. De esta forma bajamos la persiana del SOS 4.8, que pese a los altibajos comentados y algunos pequeños fallos subsanables, nos vamos de Murcia con un buen sabor de boca y deseando volver el año que viene.

Rubén Rey

Fotos: SOS

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