Cosechando las melodías del 2014 (listado mejores álbumes del año)

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Qué divertido es confeccionar listas, aunque sólo me pongo a ello en momentos especiales.  El motivo en éste caso está relacionado con mis baldas y mis carpetas de mp3, a rebosar de nuevas referencias que protagonizan éste escrito, pues han sido doce meses en los que no han dejado de publicarse álbumes de calidad. También los ha habido insípidos, por supuesto, pero lo que se ha tratado aquí es seleccionar algunos de los mejores, contando con que el círculo de gustos personales de un servidor no siempre encaja con las modas actuales. Se necesita de música original, incluso vanguardista, pero no sólo de eso vive el humano en cuanto a melodías, no, una canción que suene familiar pero que cale hasta el fondo del alma es lo que algunos necesitamos para mirar con amplia sonrisa el día a día.

Así pues, escojo los diez álbumes con los que más he disfrutado éste 2014 que ya se nos va pero que tantos buenos momentos (y malos y reconozcámoslo, también muy inciertos) nos ha brindado. En orden alfabético:

Leonard Cohen (Popular problems)

Octogenario desde hace pocos meses, el poeta canadiense sigue componiendo canciones balsámicas sobre sexo y otros temas populares y el resultado es música desde el alma y hacia el alma. Aquí no hay trampa ni cartón, el hombre canta en su registro habitual, utiliza algunos trucos que lo han acompañado los últimos cincuenta años pero funciona del todo. Excepcional de la cabeza a los pies.

Jorge Drexler (Bailar en la cueva)

Sorprende, y mucho, no encontrar éste disco en ninguno de los muchos listados de “mejores discos del año”. No he revisado todos, obviamente, pero aquí Drexler ha conseguido elaborar su mejor disco hasta la fecha, con su peculiar cumbia psicodélica, bossa, pop, electrónica e incluso vals con la racional pero sentida “todo cae”. El uruguayo la clava con sus entrelazados textos sobre vida privada y sobre política y actualidad, cargando contra políticos miserables y periodistas plastas. Elegante y bailable: una gozada.

Justin Townes Earle (Single mothers)

En su quinto disco hasta la fecha el hijo de Steve Earle desarrolla su habitual country y country-rock basándose en la vida de las madres solteras, tomando como referente a su madre, con la que vivió sin padre desde los dos años. Ya sobrio y recién casado, el pequeño Earle entrega un conjunto de canciones que ya desde la inicial y atemporal “worried bout the weather” atrapa sin posibilidad de escapar. Como hacen los grandes discos de country.

 

Hiss Golden Messenger (Lateness of dancers)

El vocalista y guitarrista M.C. Taylor ha ido entregando muy buenos trabajos a lo largo de éstos últimos años, pero es éste el que logra la fórmula para el éxito. Al escucharlo se intuye (también sin leer las letras) que está a gusto con su vida familiar y llegamos incluso a sentir el confortable sentimiento que supone arrodillarse ante la cargada chimenea. Una cálida mezcolanza que incluye folk, country, r & b y rock. Pruébalo.

Natural Child (Bailando con lobos)

El tercer larga duración de Natural Child viene cargado de rock sureño de nota, con no poco country y recordando ya desde la inicial y nocturna “out in the country” al desaparecido JJ Cale. Siendo un trío es normal que hayan añadido un teclista y un guitarrista de slide para los directos, pues éstos temas sencillísimos a priori contienen matices que consiguen que suba la nota media. Y tienen que ser divertidísimos sobre las tablas.

Doug Paisley ( Strong feelings)

En el momento de escucharlo, a principios de año, ya lo apunté como un candidato muy probable a favorito. Difícil que bajara de ahí con canciones tan redondas como las que aquí nos ocupan. Que lo acompañe el legendario Garth Hudson a las teclas es una bendición, pero la verdad es que con maravillas como “song my love can sing” o “growing souls” bien podría haberlo llevado a cabo él solito también con resultados gratificantes. La mezcla perfecta del Neil Young de Harvest con Kris Kristofferson, pero con personalidad. Y huele a madera.

Parquet Courts (Sunbathing animal)

El debut de los de Brooklyn (de 2012) ya avisaba de lo interesante del cuarteto, y con éste se confirma: rock garagero de alto octanaje, original y variado. Para mí es todo lo que se le debe de pedir a un álbum de rock actual, que no se limiten a un estilo encorsetado y que te vuelen los sesos. Ellos lo han conseguido, pues a base de punk-rock, rock oscuro a lo velvet y cierto deje post-punk el vástago les ha salido brillante, un álbum brutal del que debemos hacernos eco.

 

 

The Rails ( a fair warning)

El dúo que conforman The Rails se casó hace un par de años: ella, Kami Thompson, la hija del mítico dúo Richard & Linda Thompson; él, James Walbourne, curtido músico que ha trabajado con todo dios. Es escuchar apenas media estrofa del primer corte y caer rendido, enamorado ante las sonoridades acústicas y esas perfectas voces en armonía. No importa el desconocimiento sobre la historia de la música contemporánea, ni siquiera importa que quien lo escucha no sepa ni lo que es el folk; no exagero, entra a la primera y cuando termine querrás volver a reproducirlo.

 

Reigning Sound (Shattered)

Reigning Sound es de lo mejorcito que le ha pasado a la música en la última década. Empezaron como un combo de garage rock y poco a poco han ido añadiendo elementos a su discurso. Ésta vez Greg Cartwright ha creado una nueva formación en la que siguen rondando el r & b y el rock garagero pero haciendo bastante más hincapié en su lado soul, lo que dota al conjunto de un plus de potencia sonora y dramática.

Sean Rowe (Madman)

El cuarto disco de éste tipo de Nueva York ha pasado más bien desapercibido para la gran mayoría. Típico. Y no debería, pues estamos ante un ecléctico disco que tiene tonadas carreterescas y algunas más reflexivas alcanzando un punto muy álgido con la bailonga (casi disco) “desiree”, que me tiene loquito. Un álbum muy completo, de los de conservar en la estantería y de los de recuperar cada cierto tiempo.

 

Y como el número diez se me queda en éste caso corto, a continuación nombro otros favoritos que no han entrado en mi lista pero que recomiendo del todo. Son los últimos trabajos de  Sun Kill Moon, Lucinda Williams, The Wytches (curiosa mezcla de grunge-garage-surf), Neil Young, Cracker, The Fakeband, Tom Petty, Sharon Jones & The Dap Kings, Naomi Shelton & the gospel queens, Lydia Loveless, Ty Segall.. y un amplio etcétera que seguramente encontraréis en otras listas. Salud y felices fiestas.

 

En: Críticas

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