Bon Iver @ Palacio Euskalduna 22/07/2012

Portada

En la entrada del Palacio Euskalduna gente de todas partes se reunía ansiosos por ver lo que para algunos fue el mejor espectáculo de su vida. Nunca había tenido la oportunidad de ver un concierto sentado y la verdad es que se me hacia raro. Sin embargo, dado el estilo de los artistas y la afluencia de público me pareció la opción más acertada.

El tiempo pasaba, el aforo estaba casi completo y no aparecía el telonero de turno en escena. Tras unos minutos de retraso salió Sam Amidon a escena y he de decir que casi consigue dejarme dormido. No digo que la idea de un solo artista en escena acompañado de su guitarra me disguste pero en esta ocasión me resulto demasiado pesado. Además, he de decir que sus canciones resultaban bastante estrambóticas para un servidor.

Una vez el telonero dejó el escenario el público silbaba y aplaudía llenando el palacio de un sonido ensordecedor. Como era de esperar los horarios no se cumplieron. Tras quince minutos de retraso por fin se apagaron las luces y la banda irrumpió en escena con Perth. Mi idea preconcebida era que iba a ser un concierto bastante tranquilito y sobrio. Tras el escuchar el primer tema y la presencia que tenían en el escenario esa idea se disipó por completo.  El hecho de ser nueve músicos, los cuales tocaban una media de tres instrumentos por barba, dio versatilidad sobre el escenario que dejó a más de uno con la boca abierta.

El concierto transcurría a un ritmo rápido y las canciones me sorprendían una tras otra. Temas como Blood Bank me flipó por la intensidad y sobre todo por el solo de guitarra que se marco el cantante Justin Vernon. Me gustan ese estilo de canciones que van de menos a más terminando con un final ecléctico. Tras finalizar el concierto el público se puso, prácticamente al completo, en pie y la ovación era atronadora. Como era de esperar los asistentes recibieron el bis que tanto demandaban. Se marcaron dos temas para cerrar Wolves y una versión acústica de Skinny Love cantada por todos los integrantes del grupo colocados cerca de la primera fila. Sin embargo, la gente parecía no estar saciada y Bon Iver volvió a escena con un segundo bis en el cual tocaron la canción For Emma como broche final. Puedo asegurar que pocas veces he presenciado una ovación tan intensa y emocionante como la que se vivió aquella noche.

A la salida no era extraño escuchar en más de una boca que este había sido el concierto de su vida. Todo eran buenas palabras. Para alguien como yo que apenas conocía la discografía de este grupo puedo decir que tras el show han logrado captar un nuevo fan. Me emocione y viví un espectáculo como antes no había visto. He de destacar que la acústica era increíble y que sonó genial. (Fotos: Iratxe Cieza)

En: Crónicas

Acerca del autor

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no se publicará. Los campos obligatorios están marcados (obligatorio)

AGENDA:: próximos eventos
AÑADE TUS EVENTOS A LA AGENDA