Bilbao, la ciudad del sonido: Crónica del Bilbao BBK Live 2016

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BBKLIVE_arcade_fire_01_oscarltejedaArcade Fire (Oscar Tejeda)

Y durante unos días el mundo entero miró a Bilbao, la ciudad del sonido. Los días 7, 8 y 9 de julio se celebró la 11ª edición del Bilbao BBK Live. Pero no solo el espacio del recinto del festival desbordó sonido, el mismísimo centro de la ciudad también, porque hubo conciertos gratuitos y Djs en varias terrazas.

El Ciclo Bilbao BBK Live Bereziak tuvo una programación en la que se contó con McEnroe, Nudozurdo , John Berkhout, León Benavente, Soleá Morente, Juventud Juché y Santi Campos en El Arenal, La Ribera y Jardines de Albia. En la terraza del Marzana pincharon Deu (WAS), Las Tea Party, Optigan1, Mimoloco, Mamba Beat y Zarata DJ. Por supuesto, también hubo espectáculo para los más pequeños de la casa con la iniciativa Play ´n´kids.

Las expectativas eran grandes. El cartel y la música realmente importaban este año. Arcade Fire/New Order, Pixies/Underworld, Foals/Tame Impala… a falta de uno, dos cabezas de cartel para las respectivas jornadas de un festival que ha contado además con las bandas Ocean Colour Scene, Editors, José Gonzalez, M83, DMA´S, French Films, WAS y grandes promesas como Yellow Big Machine.

Servicios y conceptos que se repiten son el “glamping” contracción de “Glamour” y “Camping” que para quienes tengan más céntimos en el bolsillo les permite vivir la experiencia de la acampada con las comodidades de un hotel. Esta tendencia ha sido criticada (Lenore, 20.04.2016, El Confidencial) porque refleja la segregación por rentas y la erosión del espíritu popular que tradicionalmente ha tenido todo evento musical. Dentro del recinto del festival se inaugura un nuevo espacio dedicado a la música de baile denominado Basoa, donde se conjuga una atmósfera natural con el beat electrónico. Por supuesto, el festival también abraza las nuevas formas en las que se consume música en la sociedad digital a través de plataformas ( ITunes, Spotify…) y redes sociales. Si accedías una semana antes a la “app store” de Apple entre las apps de actualidad se encontraba la del Bilbao BBK Live.

Primera jornada, día 7, y la responsabilidad, por ser el primero, en crear sonido en Kobetamendi recaía en Begiz Begi de Baiona auto-definidos como post-rock con raíces hundidas en la música tradicional. Su primer disco en el mercado ofrece un tono oscuro a lo que presentaron en su inicial  EP. Los temas que interpretaron fueron “Begiz begi”, “Tantarik tanta”, “Orain”, “Camarra”, “Ikatza ala urrea” y “Nekien dakit”

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Belako (Javier Rosa)

Little Scream nombre artístico de Laurel Sprangelmeyer, multi-instrumentalista de origen americano pero residente en Canadá, fue la siguiente en el escenario Bilbao Stage. Cult Following (Merge Records 2016) segundo álbum de estudio cuenta con la colaboraciones de Sufjan Stevens, Sharon Van Etten, los hermanos Dessner de The National y Kyp Malone de TV on the radio. Las canciones están magistralmente arregladas al servicio de un pop puro. “Your radio”, “Evan”, “Still life” y “The kissing” con su epatante comienzo: “every disaster has a beautiful start” completaron su setlist en el Bibao BBK Live.

Gallant se subió a las tablas del escenario Heineken a las 18:25 para ponernos los pelos de punta con su voz soul/RB cantándonos canciones de su álbum debut Ology (Mind of genius, 2016). Arrancó con “Talking to myself” y pudimos ver a Gallant durante toda su actuación bailando y cantando sin perder aire para sus falsetes.

Them Flying Monkeys una joven banda de rock sin paliativos de Lisboa, Portugal, que cantan en inglés y que están grabando su primer álbum, nos mostraron que rezumaban talento en el Pepsi stage. “Misconception”, “Lost the plot”… algunos temas que interpretaron.

Years & Years el trío londinense de corte electro-pop, aunque empezaron siendo cinco con una orientación guitarrera, empezaron a hacernos bailar cuando actuaron en el escenario Bibao Stage. Olly Alexander frontman del trío y también actor, recientemente ha concedido una entrevista al columnista y escritor Owen Jones para The Guardian en la que reconoce su lucha personal con la enfermedad mental. Hablar en público sobre una condición que es estigmatizada por la sociedad es realmente valiente, además de un ejercicio de normalización y visibilidad de la enfermedad mental. Se marcó una cover de Kate Perry “Dark horse”, interpretó “I want to love”, “Desire” y su gran hit “King”

Churches y DMA´S coincidieron en horario. Como soy un nostálgico del britpop de los 90 y más ahora tras el referéndum sobre el BREXIT (recientemente, he podido leer un ensayo de música que afirma que las consecuencias del BREXIT no son malas del todo para la cultura y la música. La última vez que la economía entró en recesión y la política se polarizó en UK; esto produjo a The Clash, Joy División, The Pogues, The Buzzcoks, The Smiths, The Cure, Happy Mondays, New Order… ), me fui a ver como unos “Aussies” reinterpretan el britpop en el segundo milenio. Actitud macarra de working class británico y unas canciones/himnos que si estos chicos fueran metidos en una máquina del tiempo y teletrasportados a 1995 podrían desbancar a Oasis de su papel en la historia del britpop. Una hora de concierto donde se dejaron la piel. “Delete”, “Lay down”, “Your low”, “Laced”, “Too soon”… sonaron en la Carpa stage.

M83 subió a las tablas del escenario Bilbao stage a las 21:30. Con nuevo disco Junk (Naive, 2016) este disco no ha sido tan bien recibido por la crítica como su gran álbum retropop-nostálgico Hurry Up, We’re Dreaming (Naive, 2011). Pero M83 sigue creando una atmosfera setentera con algunas gemas en forma de canciones. Para algunos el disco hace honor a su título, para otros no es mera “basura” es quizá el más extraño, pero más innovador hasta la fecha. “Reunion”, “We own the sky”, “Ok pal”, con “Sitting” la cosa ya empezaba a animarse y con la artista Mai Lan interpretaron “Obvlion”, “Bibi the dog”… hasta que llego el éxtasis con “Midnight city”

Y llego la hora. Todo hasta ahora podría verse para algunos como entremeses para la salida en escena en el Heineken stage de la banda británica de dance-rock New Order. Un nuevo segundo orden, porque ahora ya sin Hook, al que tuve la oportunidad de ver haciendo tributo a Joy Division hace unos años en Bilbao, deja de tener a este bajista que creaba el sonido particular de New Order y mucho antes de Joy Division. En cierta medida, New Order es como esa botella de buen vino que se deja madurar durante un tiempo antes de abrir, salida de las uvas de Joy Division. No son lo mismo, pero se sigue percibiendo un retrogusto a lo que hacían con Ian Curtis. Su concierto, para mí, el mejor de la jornada. Aunque hay mucha gente que se quejó del bajo volumen del sonido. Donde estaba yo, en primeras filas, perfecto. Abrieron con “Singularity” e imágenes proyectadas en pantalla de protestas sociales en las calles de Berlín de barrios depauperados de la película “Lust and Sound”. Le siguió “Your silent face” y “Tutti frutti” con una línea de texto muy acorde con los tiempos: “… life is so crazy these days”. “Bizarre love triangle”, “Waiting for the siren´s call” con imágenes en pantalla del film “Empire II” del cineasta punk Amos Poe remake del clásico minimalista de 8 horas de Andy Warhol. Hasta llegar el apoteosis con “Blue monday”. Se despidieron tras tocar la última, pero no podían hacerlo. En pantalla una imagen de Ian Curtis con la leyenda Forever Joy Division y las notas de “Love will tear us apart”como bis, nos dejaron en estado de shock.

Y si los amantes de la historia de la música, así como los senior entre el público asistente, tuvieron a su grupo de cabecera, la nuevas generaciones tuvieron al suyo. Arcade Fire salió a escena a las 00:20 en el escenario Bilbao stage.

Arcade Fire es rococó. No como un estilo de arte, sino como una forma de romper las reglas al antojo del artista y creador. Canciones épicas, trajes, proyecciones de vídeo, fiesta… Arcade Fire es rococó. Algunos consideran a Arcade Fire la banda más grande del momento. Quizá esto sea una exageración, principalmente por la brecha que se produce en la era digital entre los críticos y el consumo popular. La inmediatez de Internet que te permite escuchar cualquier cosa que se ha grabado en el mundo y las dinámicas de las redes sociales que crean “hype” y fenómenos de viralidad en cuestión de segundos, encumbran a las bandas y uno casi no sabe por qué y además da igual lo que te digan los “influencer” de turno. Pero Arcade Fire es rococó. Yo me les imagino en la corte del rey Felipe de Orleans vestidos de la época, maquillados, con confeti por todos lados, fuegos artificiales, sensuales… haciendo música que te excita enormemente, pero que una vez acabada no sabes recordar cómo era. Arcade Fire es rococó. Pero esto no está mal y menos si estas en un gran festival de música. Porque la diversión está asegurada. “Ready to start”, “The suburbs”, “Normal person”, “Keep the car running”, “Reflektor”, “My body is a cage”, por supuesto “Rebellion (lies)” de un total de unas 18 incluida “Wake up” utilizada como banda sonora de la película “Where the wild things are” dirigida por Spike Jonze. El txirimiri no empañó una actuación brillante.

A la 01:50 en el Pepsi stage el garage finlandés de French Films. Todavía resuena su canción “Golden Sea” para mí la composición formuláica de garage por excelencia.

Segunda jornada y venidos desde Madrid Green Class empezaron a hacer sonido a las 17:30 en Kobetamendi. Tocaron parte de su EP She´s on fire y entre ellas su tema “Who is who”.

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Tame Impala (Oscar Tejeda)

John Berkhout, los Fleet Foxes de Oiartzun, tocaron en el Heineken stage a las 18:20. Una pena no poder disfrutar de su talento porque decidí ir a ver al nuevo enfant terrible de la música rap española. C. Tangana actuaba casi a la misma hora que los virtuosos John Berkhout en el Pepsi stage. Colaboraciones, eps, mixtapes, bases, samples, ritmos y letras sobre la adolescencia en un tono melancólico. Beefs con otros grandes del rap (Los Chicos del Maiz) donde hasta Pablo Iglesias (Unidos Podemos) tuvo algo que decir… han hecho de C. Tangana, conocido también como Pucho, la última sensación. Decir que Los Pollos Hermanos más que Los Chikos de Madriz (LCM y C. Tangana beef tirado por cada uno, respectivamente) es mucho más irónico, mordaz y crítico. Pero C. Tangana es graduado en filosofía (vieja dama, madre de todas las ciencias) y simplemente por eso, es bueno seguirlo. La única objeción es que alguien con dos dedos de frente y un grupo de rap socialmente comprometido deberían hacer algo juntos en lugar de tirarse beefs. Mira que no hay “fakes” por la escena del hip-hop para atacar. Temas que interpretó con su particular forma de frasear fueron “Drama”, “Wings” y con la colaboración de Rosalía, cantaora hodierna, interpretaron “Llámame más tarde” y luego el beef “Nada” entre otras.

De seguido, José González cambió de registro y de tono el Bilbao BBK Live. Guitarra acústica en mano González desde el Bilbao stage paró un poco las revoluciones del sonido del macrofestival para dejarnos un momento intimista. Con un último álbum Vestiges and Claws (Mute records, 2015) sigue en la senda de explorar momentos de calma plena con una voz dulce que inunda melodías de amplias capas de guitarra. Rubricó una cover “This is how we walk on the moon” de Arthur Russell grandiosa y también ejecutó una cover de “Hand on your heart” de Kylie Minogue

Recuerdo un verano en Dublín discutiendo con los hijos de la señora que me acogía si Ocean Colour Scene eran mejores que Oasis. Corría el año 1996 y  la moción se resolvió con un sí, aunque la fama se la llevara Oasis. OCS son extremadamente poéticos, pero también con actitud… continuadores de toda una tradición de buena música británica y además con éxito comercial. Su segundo disco, Moseley Shoals (Island records, 1996), es sin paliativos una obra maestra. Recuerdo no parar de oír ese disco durante mi adolescencia.  20 años después Moseley Shoals no ha perdido nada de vigencia y si cabe ha fermentado más nostalgia porque el álbum estaba hecho para reavivar el sentimiento del pasado como una época mejor, por lo menos musicalmente hablando, con los 60 y northern soul con influencias desde las coordenadas del britpop. Quizá OCS sea la banda más infravalorada de la historia reciente. Una banda de rock (indie-rock) tiene que dar escándalos, tener almas sufridoras fruto de la incomprensión del artista y algún problema de adicciones. OCS no. Son unos “regular guys”, unos chicos muy normales. De hecho, en Inglaterra se les conoce como Ocean Duller Scene por lo soporífero de sus conciertos, como música hecha para papas y cuarentones. Nada más alejado de la realidad. Es una banda clásica-moderna que no sabes realmente si nacieron en la época correcta. Su música está a la altura de The Birds, los Stones, The Who… solo que hecha en los 90 hacia adelante. Por orden de aparición de corte en su clásico disco Mosely Shoals “The riberboat song”, “The day we caught the train”, “The circle”, “Linning your pockets” y “Fleeting mind” también “It´s my shadow” y luego “get blown away” entre un total de unas 16.

Después del rock-pop vino el electro-pop con el dúo canadiense Junior Boys. Magnifica la transición, por lo menos para mí. Acabe en el Pepsi stage viendo a Belako y WAS. Belako aglomeró a las masas y de principio a fin hicieron un bolo enérgico de avalancha y sin tregua . “Zaldi”, “Baltza”, “Eurie”, “Southern Sea” junto con la versión de “Sinnerman” de Nina Simone fueron algunos temas que tocaron. Si Belako representan toda la fuerza de la juventud, WAS son la madurez. Algunas canciones firmadas por parte de WAS fueron “First Girl Who Got a Kiss Without a Please”, “Other Lips”, “Other Kisses”…

Actualmente, no creo que queden muchas bandas de culto y tan veteranas haciendo giras como de Pixies. Los Pixies solo tienen 6 discos, sin contar el último, para los años que llevan en el negocio y su música ha influenciado a más de tres generaciones de artistas como Nirvana o Weezer. Muy poca gente tiene su calibre. Han dado lugar a discos esenciales como Surfer Rosa (4AD 1988) Doolittle (4AD, 1989) o temas icónicos como “Here comes your man”, “Monkey gone to heaven”, “Where is my mind”, “Cactus”… Durante sus dos primeros temas, “Bone Machine” y la versión de “Head On” de Jesus and Mary Chain hubo algún que otro problema técnico con el sonido. La guía básica de ingeniería de sonido de la música en directo dice que son varias las causas de los problemas técnicos de sonido, pero dos las más habituales de estos fallos: el condensador que recoge el sonido del capacitador o la señal de los micros (Véase, el libro Davis, Gary and Ralph Jones. (1989). The Sound Reinforcement Handbook (Yamaha). (2nd ed.) Hal Leonard Publishing. Milwaukee, WI). Se arreglaron pronto y continuaron con “Nimrod’s Son”, “I’ve been tired”, la genial con letras en español “Isla de encanta” y por supuesto “Where is my mind?” y “Here comes your man”. Decir que interpretaron por primera vez desde 1992 “Velvety”. En la canción “Vamos” Santiago se marcó un solo con el jack de la guitarra pasándoselo por la cabeza, lengua…

Underworld tienen el single, “Born slippy”, más identificativo de la década de los 90, tema que se incluyó en la banda sonora de una película redonda de Danny Boyle que también marcó la década: la archiconocida Trainspotting. ¿Quién no ha bailado sin necesidad de químicos (o con químicos) esta canción? Si contestasteis que no, os perdisteis una buena década de la música popular contemporánea. Orgulloso de haber crecido durante la década de los 90 y por supuesto de haber bailado la canción (con y sin). Cierre de  segunda jornada, diez, con perlas electrónicas como “Jumbo”, “Push”, “Dark train” y, como no, “Born slippy”.

El sonido comenzó en la tercera y última jornada a las 17:30 de la mano de Correos un grupo donostiarra de power-pop con tres discos en el mercado, el último Seres (Warner, 2015). “Canción de cuna” y “Todo el mundo necesita un corazón” algunos temas que interpretaron. Un grupo muy pegadizo que no lo hicieron nada mal.

La ciudad de Bilbao y el Bilbao BBK Live se tiñó de amarillo. Yellow Big Machine subió a escena en la Carpa Stage. Guiño a los Beatles, pero en realidad son herederos de Fugazi y Pavement. Rock ruidista, industrial, con riffs, baquetas voladoras… todo envuelto en estructuras melódicas de voz, muy visceral, pero cerebral; son sus rasgos característicos. Tres álbumes de estudio, el último de este año a medio camino entre EP y LP (Always with you, discoscuatrobarbas 2016). Puro oro de color muy amarillo. Temas que pudimos escuchar fueron “Hear that sound”, “I wish you” y junto con Cris de Belako “Give me fire”. Acabaron con “Conquer”.

Soledad Velez es una chilena afincada en Valencia. Su último disco, Dance and Hunt (Subterfuge, 2016), de tres en total, es considerado por críticos como una solida representación del neo-folk femenino. Con toques experimentales, electrónicos y de tono oscuro el disco se mueve desde composiciones hipnóticas hasta canciones donde la guitarra de Vélez sigue teniendo un gran protagonismo. Pero no tuve mucho tiempo de ver su actuación.

No hay una mejor forma de describir a Father John Mysty, nombre de pila Joshua Michael Tilman, que la que dio un titular del periódico The Guardian en su edición digital: “La cabeza de Jim Morrison en el cuerpo de Jarvis Cocker”. Pero lo cierto es que no suena a ninguno de los dos mentados. Es un cantautor de guitarra acústica en mano que ha formado parte de bandas como Fleet Foxes y su música es folk de la costa oeste influenciada por el rock n´roll. “When You’re Smiling and Astride Me”, “Only Son of the Ladiesman”…algunos temas que tocó.

Robert Burton si viviera hoy y tuviera que musicalizar su gran obra “The Anatomy of Melancholy” de seguro elegiría a McEnroe. Las canciones de McEnroe son alegorías de una mente que ama, sufre, anhela y habla de los límites del yo. El sexteto vasco con la voz singular de Ricardo tiene todas las papeletas para convertirse en atemporales. “Tormentas”, la genial “La electricidad” y “La cara noroeste”. Un placer de concierto y verles tocar en un festival de casa.

Antes de acabar el concierto de McEnroe me fui a ver y escuchar a Tame Impala; escasos segundos. Sonido de los sesenta, retro-rock y nostalgia. Una sensación de haber vivido una experiencia que no ha sido. Atmósferas etéreas, densas… evocan una memoria colectiva de una era ya pasada. Los australianos Tame Impala pueden parecer rock psicodélico y de hecho así se revelaron en sus primeros trabajos, pero recientemente operan con coordenadas de múltiples géneros que hacen difícil su clasificación. De hecho su trabajo Currents (Interscope, 2015) se aleja del rock psicodélico.

Editors son indie-rock-disco. Atmósfera discotequera de los 80 gracias a samples y teclados con guitarreos indie. Llevan cinco álbumes de estudio, el último In dream (PIAS, 2015), Se arrancaron con “Harm” y “No sugar”.

Y por fin una de mis actuaciones marcadas con rojo. La actuación de Foals en el escenario Bilbao stage. El sonido de estos potros desbocados de Oxford es agresivo. Y con su agresividad inconfundible han ocupado un sitio indiscutible entre las bandas indie-rock. Rabia musical a gritos, fuerza en los riffs, a veces muy melódicos, otras punzantes, y siempre con intención de bailar. Su debut Antidotes (Transgressive records, 2008) es un must-have y los tres siguientes perfilan una trayectoria muy coherente de una banda que ha crecido con cada disco. Composiciones algebraicas de rock progresivo con ribetes punk. Repeticiones cíclicas y serpenteadas como fractales en la métrica musical (Hasty 1997) y letras sobre vulnerabilidad personal y angustia. Abrieron con “Snake oil” y le  siguió una canción perfecta, “Olympic airways”, “My number”, “Total life forever”, “Give it all”, “Spanish sahara”… y con “Ballons”  ya empezó la cosa a calentarse. Tanto es así que me fui para las primeras filas donde la “chavalería” hacia hasta circle pits. Las notas de “Inhaler” todavía resuenan en mi cerebro. De bises “What went down” y ahí ya la cosa el Nirvana de la filosofía shramánica. Posiblemente, la mejor banda de indie-rock del momento. Y son de Oxford, no se puede pedir más. Como apunte mitómano, Yannis me dio la mano en una de sus bajadas al foso.

Pero ahí no acabó la undécima edición del Bilbao BBK Live. En Stereozona no somos ni erizos, osos o lobos… somos búhos y nos adentramos en la profundidad de los bosques, en #Basoa.

De esta edición puede que la gente no hable mucho, puede que no bata ningún récord, pero el cartel fue completo e imposible que defraudara a nadie.

Actualización: En una versión anterior del texto se decía: “Dentro del recinto del festival se inaugura un nuevo espacio dedicado a la EDM (electronic dance music) denominado Basoa, donde se conjuga una atmósfera natural con el beat electrónico”. Hemos sustituido la etiqueta EDM por “música de baile” para que no haya confusiones terminológicas. Aunque utilizamos originalmente la descripción para referirnos al conjunto de la música electrónica para bailar y no como un estilo particular.

En: Noticias

Acerca del autor

Aníbal Monasterio Astobiza es licenciado en Filosofía por la Universidad de Deusto (2003), Máster en Psicología Social por la Universidad del País Vasco (2010) y Doctor en Ciencias Cognitivas y Humanidades por la Universidad del País Vasco. Le gustan los huevos fritos y las patatas fritas.

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