Crónica Bilbao BBK Live 2013 – 1ª Jornada

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Promotores, gestores, marcas patrocinadoras, artistas (e incluso público), todos, se esfuerzan en dar lo mejor de sí mismos para crear nuevas y mejores experiencias de lo que es un evento único y especial, pero que se vuelve a repetir cada año como el eterno retorno nietzscheano: el Bilbao BBK Live Festival.

Lo primero que asusta de un festival grande como éste son los números. Los números, es decir, la economía de un festival de música, son difíciles de calcular mentalmente, pero te puedes imaginar que son astronómicos. Número de asistentes, vatios de electricidad, personal contratado, litros de cerveza consumidos, logística, impacto económico….

El Bilbao BBK Live puede parecerte uno más de los cientos de festivales de música de la escena europea. Pero no te engañes. La séptima edición (2012) del Bilbao BBK Live batió el récord de asistencia de los años anteriores y la tendencia progresiva ha sido la nota característica desde su debut. Esto es sorprendente y asusta porque debe de haber algún límite malthusiano a este crecimiento, ¡vamos, digo yo!

La principal razón para acudir a un festival, por extraño que parezca, muchas veces no es la música, pero si a la música le sumas montaña, playa y sol, cultura, gastronomía… el Bilbao BBK Live, a priori, es un festival sumamente atractivo aunque los locales no sepamos reconocerlo. A pesar de la crisis nuestro macrofestival aguanta el tipo. Cartel variado con grupos potentes que sino te entusiasman o te sorprenden, por lo menos, te retan a verlos de principio a fin.

En el plano estrictamente musical, el Bilbao BBK Live ofrece a sus asistentes tres días de música, en el mes de julio, así como otra serie de actividades paralelas relacionadas entre las que cabe destacar para esta edición los conciertos gratuitos en la Plaza del Arriaga a cargo de grupos como El Columpio Asesino, La Bien Querida, El Inquilino Comunista, y Dorian, exposiciones de fotografías y carteles en la sala BBK y proyecciones cinematográficas durante toda la semana del festival. Tres escenarios, una carpa y el Red Bull Tour Bus se repartieron a más de 50 artistas y Dj sets.

Los hoteles, hostales y pensiones de la ciudad bilbaína, llegada ya la semana del festival, con cartel completo anunció la prensa escrita local y los packs turísticos destinados a jóvenes ingleses con vuelo + abono parece que también funcionaron bien a juzgar por las nueva población visitante que paseaba por la ciudad y pude ver en Kobetamendi.

Los primeros que vi dentro de la programación del festival fueron Alt-J. A las 18:55 salieron al escenario Blbao como una de las actuaciones esperadas del festival. Ganadores del Mercury Prize y con presencia constante en las mejores listas musicales el cuarteto inglés Alt-J ha pasado de ser un hype a una banda a seguir de cerca. Con influencias folk, pop, hip-hop, electrónica y cinematográficas (y literarias), estos chicos de Cambridge ya han salido de gira en el rol de artistas invitados con gente como Wild Beasts o Ghostpoet y se les ha comparado con Radiohead. Su álbum debut, “An Awesome Wave” (2012) polirítmico, cacofónico y sui generis, por su avanzado concepto de lo que ha de ser el pop, ha supuesto toda una bocanada de aire fresco. Abrieron con Tesseleine el tercer “track” de su único álbum, seguido de Dissolve me. A continuación su hit Breezeblocks que hizo estallar a una audiencia mayoritariamente adolescente. Después hicieron una “cover” que no supe identificar. A juzgar por las impresiones que recibí tuvieron una buena actuación. A mi no me atrajeron en demasía, pero he de reconocer que son originales con sus mashups y remixes de otras estrellas.

La banda de Toronto Billy Tallent musicalmente vienen del ska. Con su antiguo nombre Pezz hacían un ska de tres acordes, nombre que tuvieron que cambiar por cuestiones legales, para convertirse en lo que son ahora revestidos de melodías pop con raíces punk, o lo que es lo mismo, punk melódico. En Canadá son archiconocidos, no tanto fuera. Tienen tres discos publicados y un contrato firmado con una “mayor” lo que les ha hecho que su música llegue a más público si cabe. Han sido artistas invitados en las giras de grupos como Muse, y My Chemical Romance… pero la crítica no les acaba de complacer su insufrible “revival” del punk melódico californiano tan explotado por grupos como Green Day. La única canción que me llego a trasmitir algo fue Surrender una canción de amor de su doble álbum platino “Billy Talent II” (2006).

Editors son un cuarteto de Birmingham, pero no hacen precisamente heavy metal. En el 2005 lanzaron su álbum debut, “The Back Room”, de cuyo primer single Bullets se llegó a vender 1000 copias en un solo día. El día uno de este mes han sacado su cuarto álbum de estudio “The Weight of Your Love” (2013) que han venido a presentar aquí al Bilbao BBK Live (no es una coincidencia que muchos artistas lleguen al Bilbao BBK Live con nuevo trabajo bajo el brazo. Parece ser la estrategia de marketing más efectiva para que se disparen las ventas de los discos) cuyas canciones completaron la primera parte del repertorio de su actuación. Tom, frontman de Editors, es conocido por su intensidad subido al escenario y así lo demostró en el escenario.  Desde su segunda tema, Ton of Love, seguido de Bones hasta llegar a su gran hit Papillon a mi me pareció que estuvieron a la altura del festival donde se encontraban, pero mi amigo Guille, que en esto de la música tiene cierto criterio, me dijo sin mucha explicación: ¡son una mierda los Editors!

El veterano Charles Bradley (and his Extraordinaries) conocido por ser “el aguila gritona del soul”me sorprendió mucho. ¿Cómo un hombre de 65 años puede seguir teniendo esa vitalidad, y desgarradora voz? Presentando su nuevo disco “Victim of Love” (2013) las poderosas guitarras eléctricas con reminescencias psicodélicas hicieron que  brotara amor por todos lados lo cual me indujo el suficiente trance como para mover los pies incontrolablemente.

Para el jueves 11 como cabeza de cartel en el escenario Bilbao unos Depeche Mode que me encantaron. Estos chicos de Essex (ciudad de Basildon) suman 25 años de carrera habiendo vendido 50 millones de discos en todo el mundo, ¡ahí es nada!. Padres del rock electrónico (o synth pop) alcanzaron la fama con su sexto disco “Music for the Masses” (1987), valga la ironía, y desde entonces se han convertido en un grupo de culto. La carrera musical de Depeche Mode se suele dividir en etapas. Una primera etapa que comprende los años 80 del siglo XX, los años de formación en donde publican seis discos de los cuales como ya hemos dicho “Music for the Masses” les hará conocidos mundialmente, sobre todo en los EE.UU.

Una segunda etapa en los 90 que tiene como hito el sencillo Personal Jesus del álbum “Violator” (1990) que se convertirá en el himno de un sonido renovado y el de un giro hacia una música más oscura y elegante.

Finalmente, una tercera etapa ya entrado el siglo XXI que da comienzo con su disco “Exciter” el cual recibió criticas muy favorables y que algunos dijeron de él que era el disco de una banda en el punto álgido de sus posibilidades. En Marzo del 2013 han publicado el que es su decimotercero, y último, álbum de estudio, “Delta Machine”, con el que están metidos de lleno en su gira promocioanl The Delta Machine Tour que les ha traído entre nosotros. Delta Machine es para la crítica especializada el mejor disco de su carrera. Algunos consideran que desde que encontraran su sonido electrónico en la etapa de los 90 se han quedado ahí sin ofrecer nada nuevo y este último disco no es más que un ejemplo de que están faltos de ideas frescas. Pero, ¿se podría pedir innovación a quien revolucionó la música pop-rock? A las 22:35 salieron al escenario Bilbao y siento no poder decirles con cual abrieron pero su segundo tema fue Angel of Love. Saludaron con un ¡Buenas noches Bilbao! y tras la salutación de rigor sonó Walking in my shoes. En su cuarta canción, Precious, tuvieron un percance técnico una verdadera lástima (o putadón para los castizos). La reiniciaron y listos. Black celebration, Barrel of gun, My Joy interpretada por Martin Gore a semi-capela acompañado por un sutil piano, Soothe my soul (una de sus canciones más emblemáticas), A question of time donde David Grahan de 51 años, estupendos y bien llevados, instó a la audiencia a que cantaran con él; fueron algunas de las canciones que interpretaron. A Grahan se le veía especialmente contento ydisfrutando de su actuación. El momento apoteósico llego como no podía ser de otra forma con Personal Jesus de comienzo bajo en revoluciones, pero inconfundible. Has tenido que estar encerrado en un refugio nuclear los últimos 20 años como para no conocer alguna de sus canciones.

¿Dime otra banda de música en el mundo que haya dado nombre científico a una nueva especie de crustáceo? El biólogo marino Michael Marner puso el nombre Pentaceration bifficlyro a una nueva especie de crustáceo de 1,4 cm en honor a su banda de música favorita, los escoceses Biffy Clyro. Además de pasar a la historia de la taxonomía zoológica Biffy Clyro se puede decir que también pasaran a la historia por hacer un rock progresivo idiosincrásico. Con seis álbumes en su haber, el último de este mismo año, “Opposites” (2013) , los escoceses liderados por Simon Neil se han convertido en unos campeones de los macroeventos por su facilidad para la épica. Actuaron en el escenario Heineken a las 00:40.

Two Door Cinema Club quienes me retaron a verles por la hora y por mi desconfianza de que tres chicos imberbes pudieran inundar con suficiente energía un escenario Bilbao que parecía que les engullía, y sobre todo porque no siempre es fácil tocar después de un grupo arrollador, no me defraudaron. Two Door Cinema Club son una banda indie-rock norirlandesa formada en el año 2007 y actuaron seguidamente después de Depeche Mode en el mismo escenario. El nombre proviene de que Sam (solista y guitarra) no pronunciaba bien el nombre de la sala de cine local (Tudor Cinema). Con solo dos discos en el mercado, el último de ellos “Beacon” (2012) arrasan allí a donde van. Sintetizadores, riffs acelerados de guitarras y unas voces melódicas han convertido a este trío en el tema de conversación de todo hipster que se precie. Actuaron en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres del año pasado y han pasado por casi todos los festivales de renombre. Solo era cuestión de tiempo tenerles en Bilbao.

[Fotos: Last Tour]

En: Crónicas

Acerca del autor

Aníbal Monasterio Astobiza es licenciado en Filosofía por la Universidad de Deusto (2003), Máster en Psicología Social por la Universidad del País Vasco (2010) y Doctor en Ciencias Cognitivas y Humanidades por la Universidad del País Vasco. Le gustan los huevos fritos y las patatas fritas.

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