Ben Harper With Charlie Musselwhite – Get Up!

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Puede que a simple vista (si sólo vemos el titulo del disco) parezca que Charlie Musselwhite no es conocido, que ha tenido mucha suerte al contar con el apoyo de Ben Harper para grabar este disco. Nada más alejado de la realidad, pues si bien es cierto que ambos necesitaban poner de su parte para poder realizarlo (y que a Musselwhite tampoco le viene mal que una figura más popular y actual respalde su trabajo), es Harper el neófito musical comparado con la gran figura que ha supuesto Musselwhite desde que comenzara a soplar la armónica a principios de los sesenta, primero para leyendas como Muddy Waters, Howlin Wolf o Buddy Guy, y después en solitario.

Y qué decir de Ben Harper, que desde hace veinte años nos ha ido regalando discos muy importantes, llegando a tocar muchos palos: desde el gospel al rock, pasando por pop, folk, reggae, blues e incluso country. Y a pesar de que sus últimos trabajos han bajado un poquito el pistón, con éste vuelve a subirlo. Aún y todo no ha sido una década mala para Harper, ha colaborado con muchos artistas, ha producido a otros tantos (Rickie Lee Jones por ejemplo) y ahora (cuando se cumplen seis meses de su divorcio con la actriz Lynchiana Laura Dern) nos obsequia con el lamento del blues, pero en muchos de los casos (de las canciones) está todo empapado por la potencia del rock. Éste es el caso de temas como  el single I´m In I´m Out I´m Gone , I Don´t Believe A Word You Say o Blood Side Out, mientras que cosas como She Got Kick o las palmas de We Can´t End This Way dan buena fe de lo que se divirtieron grabando los diez temas. La siniestra I Ride At Down o la balada You Found Another Lover ( I Lost Another Friend) bien podrían pertenecer a uno de los eclécticos discos de Harper.

El debut como solista de Musselwhite se editó allá por 1967, sólo un año después de un disco que iba muy en la onda en cuanto a estilo, ése fue el supremo y esencial East West de Paul Butterfield. Por lo que mirándolo ahora con perspectiva era una decisión lógica la de unir a un precursor del blues rock con un continuador del mismo. El resultado de esta gloriosa unión intergeneracional es (por lo general) blues rock, pero eso sí, lleno de matices que apreciarán los que han disfrutado con este género, sí, pero también lo harán los que simplemente no se cortan en colocar discos de géneros dispares en su reproductor de cd´s. El tema que da título al disco lo demuestra.

Que uniones mágicas como ésta continúen.

En: Críticas

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